Representantes públicos y privados se reunieron en La Araucanía para reforzar las estrategias de prevención de incendios forestales, presentar avances en educación comunitaria y destacar el aumento de brigadas para enfrentar la temporada de mayor riesgo.
Un espacio clave para coordinar acciones preventivas
En un contexto donde los incendios forestales se han convertido en una amenaza creciente para las regiones del sur del país, la articulación entre instituciones adquiere un rol fundamental. Bajo esa premisa, se desarrolló en el centro de eventos SOFO el seminario “Un territorio preparado, un verano más seguro”, encuentro que reunió a autoridades, gremios y equipos técnicos dedicados a la gestión del riesgo y la prevención.
La instancia permitió revisar el trabajo que se ejecuta durante todo el año en materia preventiva, con énfasis en la educación comunitaria, la actualización de protocolos y la planificación de la próxima temporada estival, donde históricamente se concentran los incendios de mayor magnitud. La jornada funcionó además como un espacio de retroalimentación entre los organismos participantes, generando una visión común sobre los desafíos actuales y las herramientas necesarias para enfrentarlos.
CONAF y CORMA resaltan la coordinación público–privada
Durante la actividad, la Directora Regional de CONAF subrayó la importancia de fortalecer la colaboración entre el sector público, empresas forestales, agricultores y comunidades locales. Según destacó, solo mediante un trabajo articulado es posible avanzar en la mitigación y preparación frente a los incendios forestales, especialmente en una región como La Araucanía, donde las variables climáticas y territoriales aumentan la vulnerabilidad.
Por su parte, Antonio Soto, presidente de CORMA en La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, valoró la realización del seminario como una oportunidad para reforzar el trabajo conjunto que se viene desarrollando. A su juicio, estas instancias permiten compartir experiencias, actualizar estrategias y establecer compromisos concretos para enfrentar la temporada de mayor riesgo.
Ambos dirigentes coincidieron en que la prevención no debe limitarse al verano, sino que debe sostenerse durante todo el año mediante programas continuos, capacitaciones y trabajo territorial.
Programas educativos y aumento de brigadas para la temporada
Uno de los elementos más destacados fue el rol de la Sección de Educación y Prevención de CONAF, que implementa durante el año diversas iniciativas destinadas a fortalecer el conocimiento y la preparación de las comunidades. Entre estas destacan Escuelas y Postas Preparadas y Comunidades Preparadas, programas que han permitido capacitar a vecinos y vecinas en medidas de autoprotección, reducción de riesgos y coordinación ante emergencias.
Asimismo, se anunció que para la próxima temporada La Araucanía contará con 31 brigadas, un aumento significativo respecto a años anteriores. Estos equipos no solo se dedican al combate de incendios, sino también a labores preventivas esenciales, como la construcción de cortafuegos, el despeje de material vegetal y el acompañamiento a comunidades rurales en actividades de mitigación.
La jornada concluyó con un llamado a mantener la colaboración público–privada como eje central para enfrentar un verano desafiante, reforzando la idea de que un territorio más preparado es, finalmente, un territorio más seguro.
