Trabajadores de Fudea UFRO denuncian dos meses de sueldos impagos, desgaste mental y total incertidumbre. A días de cerrar el año, advierten que la crisis ya no es administrativa, sino humana.
La antesala del Año Nuevo se ha transformado en una verdadera pesadilla para más de 120 familias vinculadas a la Fundación de Desarrollo Educacional y Tecnológico de La Araucanía (Fudea UFRO). Funcionarios de la entidad denuncian que llegarán al 1 de enero con dos meses de sueldos impagos, correspondientes a noviembre y diciembre, sin certezas claras ni respuestas formales por parte de la institución.
La situación fue expuesta por el sindicato de trabajadores, cuyo presidente, Manuel González, calificó el escenario como crítico y angustiante, asegurando que el impacto ya no es solo económico, sino también emocional y familiar.
“Estamos en una situación crítica y muy preocupante. Aún no se pagan las remuneraciones de noviembre y ahora se suma diciembre. Son dos meses sin sueldo para más de 120 familias. Lo estamos pasando muy mal”, señaló.
Dos meses sin ingresos y un silencio que agrava la crisis
La gravedad del problema se amplifica considerando que Fudea UFRO tiene presencia en varias regiones del país, incluyendo La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, Ñuble, Magallanes y Aysén. En todas ellas, trabajadores aseguran estar enfrentando endeudamiento, desgaste mental y una creciente incertidumbre, justo en una de las fechas más sensibles del año.
Según relatan los propios funcionarios, muchos han debido postergar pagos básicos, enfrentar compromisos financieros sin respaldo y sostener a sus familias sin ingresos estables. Todo esto, mientras continúan cumpliendo funciones y responsabilidades laborales en un contexto de alta presión.
El sindicato afirma haber solicitado formalmente una reunión con la casa de estudios vinculada a la fundación, la Universidad de La Frontera, con el objetivo de obtener claridad sobre el pago de las remuneraciones adeudadas. Sin embargo, hasta ahora no han recibido respuesta, lo que aumenta la sensación de abandono.
“No es solo un problema financiero, es un problema humano”
Desde los trabajadores advierten que esta crisis no puede seguir tratándose como un asunto administrativo interno. A días de cerrar el año, la falta de información y soluciones concretas está generando un impacto profundo en la salud mental de los equipos, quienes describen el escenario como indignante y desesperanzador.
“La incertidumbre desgasta más que la falta de recursos”, comentan desde el sindicato, subrayando que la ausencia de una comunicación clara ha profundizado el malestar.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad laboral en fundaciones y organismos ligados al mundo académico, y abre interrogantes sobre las responsabilidades institucionales frente a situaciones que afectan directamente la vida de cientos de personas.
Mientras el país se prepara para recibir un nuevo año, 120 familias esperan algo básico pero urgente: su sueldo. Y el tiempo, advierten, ya se acabó.
