La Unidad de Paciente Crítico del Hospital Villarrica (UPC) ha marcado un antes y un después en la red asistencial de la Araucanía Sur, no solo por su infraestructura y capacidad técnica, sino por su modelo de atención profundamente humanizado, centrado en la continuidad del cuidado y el acompañamiento familiar.

Desde su apertura en abril de 2024, la Unidad de Paciente Crítico del Hospital Villarrica ha atendido a más de 500 pacientes críticos, consolidando un enfoque que va más allá del soporte clínico intensivo: aquí se cuida con alma.

Atención centrada en la continuidad y el vínculo

El jefe de la UPC, Dr. Pablo Arellano, explica que el modelo implementado proyecta estándares que miran al futuro, con un equipo de médicos, enfermeros y kinesiólogos que trabajan con continuidad en el tratamiento de cada paciente. Esta estrategia permite conocer a fondo a las personas hospitalizadas, ajustar terapias en tiempo real y fortalecer el vínculo entre el equipo clínico, los pacientes y sus familias.

“El gran diferencial es que cada paciente es atendido por profesionales que lo conocen, lo han seguido y entienden sus necesidades, tanto físicas como emocionales. Eso cambia todo”, afirma Arellano.

Humanización del cuidado: más que un discurso

En esta unidad crítica, los detalles marcan la diferencia. Las familias no solo pueden visitar a sus seres queridos casi 24/7, sino que son invitadas a participar activamente en el proceso de recuperación: desde el aseo hasta gestos simbólicos como escuchar su música favorita antes de una cirugía.

Casos como el de José Godoy, vecino de Pucón, son ejemplo de cómo este modelo transforma experiencias dolorosas en vivencias más humanas. “Aquí hay humanidad desde el guardia hasta el médico. Nunca nos sentimos solos”, relató emocionado.

Un equipo diverso y comprometido

El personal de la UPC fue reclutado a través de concursos públicos, reuniendo profesionales de alta experiencia provenientes de todo Chile. Esto permitió realizar un trabajo clínico de alto nivel, con simulaciones, capacitación continua y un profundo compromiso ético.

Cristian Muñoz, supervisor de enfermería, destaca: “Estamos mandatados a recuperar la salud del paciente, pero si eso no es posible, a garantizarle una muerte digna, sin dolor y acompañado”.


La Unidad de Paciente Crítico del Hospital Villarrica demuestra que es posible entregar salud pública de excelencia con un enfoque humano y preventivo. Este modelo aspira a ser replicado en otras regiones del país, como una prueba concreta de que la humanización del cuidado puede —y debe— ser parte de la medicina moderna.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

no estas autorizado para copiar este contenido