Una bomba de tiempo ambiental y económica amenaza a dos comunas de la Región de La Araucanía. Los municipios de Traiguén y Toltén se encuentran en estado de máxima alerta tras la confirmación de que sus vertederos deberán cerrar definitivamente el próximo 31 de diciembre por incumplimiento de la normativa sanitaria vigente.

La medida, dictada por la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud, ha desatado una ola de preocupación y profunda incertidumbre entre sus autoridades y habitantes, quienes ven un riesgo inminente de colapso en la gestión de residuos y el estrangulamiento de los limitados presupuestos municipales.

La Seremi Confirma: El Plazo Vence el 31 de Diciembre

El Seremi de Salud de La Araucanía, Andrés Cuyul, fue categórico al ratificar la orden: los vertederos de Traiguén y Toltén tienen sus días contados. La decisión responde a la persistente irregularidad de estos recintos en el cumplimiento de los estándares sanitarios y ambientales exigidos por la ley, lo que los convierte en focos de potencial contaminación y riesgo para la salud pública.

Sin embargo, a pocos días de que expire el plazo fatal, la principal queja desde la administración local no es solo la medida en sí, sino la falta de comunicación formal. El alcalde de Toltén, Guillermo Martínez, denunció que la municipalidad «no ha recibido una resolución formal» sobre el cierre. Este vacío administrativo genera un escenario de completa opacidad, obligando a los alcaldes a enterarse de una decisión de esta magnitud —que afecta directamente la operatividad del municipio— a través de los medios de comunicación. Esta falta de claridad en plazos, condiciones y eventuales planes de contingencia mantiene a ambas administraciones en un peligroso escenario de incertidumbre.

Costos Inasumibles: $13 Millones Mensuales en Riesgo

La preocupación de los jefes comunales se centra en el impacto económico. La única alternativa autorizada en la zona para la disposición final de la basura es el relleno sanitario ubicado en Collipulli, en la provincia de Malleco. El traslado de toneladas de residuos a esta planta implica un gasto logístico y de tarifas que es calificado como «inasumible» para comunas con escasos recursos.

El alcalde de Traiguén, Luis Álvarez Valenzuela, a través del Concejo Municipal, ya cuantificó el golpe financiero: el costo de traslado superará los $13 millones mensuales. Una cifra que, para un presupuesto municipal acotado, representa un duro golpe que podría comprometer otras áreas de gestión.

En Toltén, el alcalde Martínez coincidió con Álvarez, advirtiendo que, si bien Collipulli es una opción, trasladar los residuos desde el extremo sur de La Araucanía hacia un destino tan distante, sea en Malleco o incluso en la Región del Biobío, generará un «importante sobrecosto».

El Riesgo del Recorte Social y la Baja Tasa de Pago

La situación de Toltén revela una complejidad adicional en el financiamiento de la basura: el 95% de los hogares no paga por el retiro de residuos domiciliarios. El alcalde Martínez enfatizó que, ante esta bajísima tasa de recaudación, el municipio no percibe ingresos directos para financiar la gestión de basura.

Enfrentar el sobrecosto millonario de la externalización del servicio, advirtió Martínez, tendrá una consecuencia social directa y dolorosa: obligaría a la administración a recortar programas sociales, deportivos, culturales y otras áreas esenciales para la calidad de vida de la comunidad. La disyuntiva es cruda: o se paga la basura con recursos propios o se paraliza el desarrollo social de la comuna.

Frente a este dramático panorama de cierre inminente y vacío administrativo, ambos municipios han manifestado que solicitarán urgentemente una prórroga o, en su defecto, un plan de cierre gradual y asistido. El objetivo es ganar tiempo para organizar la logística y financiar la transición hacia un sitio autorizado sin paralizar el funcionamiento municipal.

La pregunta que queda en el aire es: ¿Está la Seremi de Salud y el Gobierno Regional preparado para ofrecer una solución viable y un apoyo financiero a estas comunas, o la emergencia sanitaria se convertirá en una crisis social y económica en pleno inicio de año? El tiempo corre y las toneladas de basura esperan una respuesta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

no estas autorizado para copiar este contenido