La iniciativa contemplaba una inversión de US$10.000 millones en la Región de Antofagasta y generó cuestionamientos por su eventual impacto en algunos de los observatorios astronómicos más importantes del mundo.
AES Andes anunció que desistió definitivamente del proyecto de hidrógeno verde que planeaba desarrollar en la Región de Antofagasta, iniciativa que consideraba una inversión cercana a los 10.000 millones de dólares y que había estado envuelta en una fuerte controversia con la comunidad astronómica nacional e internacional.
La decisión fue informada por la propia compañía, que explicó que el desistimiento se enmarca en una revisión estratégica de su cartera de proyectos energéticos. En ese proceso, la empresa optó por priorizar otras iniciativas de generación renovable que cuentan con mayores certezas desde el punto de vista ambiental, regulatorio y social.
Preocupación por impacto en observatorios astronómicos
El proyecto había generado una creciente preocupación entre científicos y centros de investigación debido a su cercanía con complejos astronómicos de relevancia mundial, como el Observatorio Paranal y el Telescopio Extremadamente Grande (ELT), ambos operados por el Observatorio Europeo Austral (ESO).
Desde la comunidad científica se advirtió que el desarrollo del proyecto podría aumentar la contaminación lumínica y generar otros impactos ambientales que afectarían directamente las condiciones de observación en una de las zonas más privilegiadas del planeta para la astronomía.
Estas alertas derivaron en múltiples pronunciamientos públicos, gestiones técnicas y reuniones con autoridades durante los últimos meses, instalando el debate sobre la compatibilidad entre grandes proyectos energéticos e investigación científica de alto nivel.
AES Andes: foco en proyectos con mayor viabilidad
A través de un comunicado, AES Andes aclaró que la decisión no pone en duda el potencial del hidrógeno verde como vector clave para la transición energética del país. Sin embargo, recalcó que, en este caso particular, optó por concentrar sus recursos en proyectos que presenten un escenario más claro en términos de aprobación ambiental y aceptación social.
“El desistimiento responde exclusivamente a criterios estratégicos y de priorización de inversiones”, señalaron desde la empresa, descartando que exista un abandono de largo plazo del desarrollo de energías limpias en Chile.
Chile y el desafío del hidrógeno verde
La salida de este proyecto se produce en un contexto en el que Chile busca consolidarse como uno de los principales polos mundiales de producción de hidrógeno verde, con iniciativas en distintas etapas de desarrollo desde el norte hasta el extremo sur del país.
El caso de AES Andes vuelve a poner sobre la mesa el desafío de compatibilizar el impulso a la transición energética con la protección del patrimonio científico, ambiental y natural, especialmente en territorios de alto valor estratégico como el desierto de Atacama.
