Una nueva demanda de restitución territorial presentada por una comunidad en la comuna de Temuco, que involucra más de dos mil hectáreas, reactivó la preocupación entre vecinos y propietarios del sector, quienes advierten sobre la incertidumbre jurídica y social que este tipo de procesos genera en la convivencia y el desarrollo local.
El caso se suma a una serie de reclamaciones territoriales que en los últimos años han ampliado el alcance del conflicto de tierras en La Araucanía, sin que exista un marco normativo claro que entregue certezas tanto a comunidades indígenas como a terceros que habitan y trabajan en estos territorios.
Naveillán advierte problema estructural no resuelto
El presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco y excomisionado por la paz, Sebastián Naveillán, afirmó que esta situación evidencia una falencia estructural del Estado.
“Cada nueva demanda de esta magnitud demuestra que seguimos operando sin reglas claras, sin plazos y sin un punto de cierre. Eso genera preocupación legítima en los vecinos y tensiona aún más la convivencia en zonas que ya han vivido demasiados años de conflicto”, señaló.
Naveillán recalcó que la inquietud expresada por los habitantes del sector no puede ser minimizada, ya que responde a un escenario prolongado de incertidumbre jurídica.
Impacto en vecinos, agricultores y trabajadores
El excomisionado subrayó que el debate no se limita a una discusión entre el Estado y las comunidades, sino que involucra a múltiples actores del territorio.
“Aquí hay familias, pequeños agricultores, trabajadores y vecinos que viven con la sensación permanente de que su situación puede cambiar de un día para otro, sin claridad ni certezas”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que la política de tierras aplicada en los últimos años no ha logrado cerrar el conflicto, sino que ha ampliado su alcance.
“Mientras no exista un marco claro que ordene este proceso, las demandas van a seguir apareciendo y el conflicto va a seguir abierto. Eso no le hace bien a nadie, ni a las comunidades que quieren vivir en paz ni a quienes han invertido y trabajado durante décadas en estos territorios”, agregó.
Llamado a un debate institucional
Consultado por los próximos pasos, Naveillán evitó adelantar definiciones concretas, pero sostuvo que estas situaciones deben ser abordadas a nivel institucional con seriedad.
“Es fundamental que el Estado asuma este tema con responsabilidad y sentido de realidad. La Araucanía necesita certezas, no más incertidumbre. Ese es un debate que debe darse con seriedad y a la altura del país”, concluyó.
