Con una inversión regional de $1.300 millones, el programa “Araucanía Agroalimentaria” busca fortalecer la innovación, la transferencia tecnológica y la producción sustentable de proteína vegetal, consolidando una agroindustria moderna con identidad territorial.


El Gobierno de La Araucanía, a través del financiamiento regional, puso en marcha el programa estratégico “Araucanía Agroalimentaria”, una iniciativa liderada por el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola (CGNA) que apunta a fortalecer la industria alimentaria regional mediante innovación tecnológica, transferencia de conocimiento y desarrollo productivo sustentable.

La iniciativa, que tendrá una duración de dos años, contempla un aporte de $1.300 millones y busca consolidar una industria agroalimentaria más competitiva, resiliente y alineada con los desafíos del cambio climático, enfocándose en dos áreas clave: el desarrollo de proteína vegetal sustentable y la innovación en alimentos con valor agregado.

Innovación científica para una agroindustria resiliente

El gobernador regional, René Saffirio, destacó el impacto estratégico del programa, señalando que se trata de un hito para el desarrollo productivo de La Araucanía. “Este programa pone la ciencia y la innovación al servicio del territorio, impulsando una agricultura más sustentable, resiliente y competitiva, incorporando genética vegetal, biotecnología e innovación alimentaria”, afirmó.

La autoridad regional agregó que la iniciativa permitirá fortalecer el ecosistema agroalimentario, conectar a los agricultores con la industria y generar nuevas oportunidades de empleo y diversificación productiva, proyectando una agroindustria moderna con identidad territorial.

Por su parte, el consejero regional Eduardo Hernández, presidente de la Comisión de Fomento Productivo, valoró el trabajo del CGNA, destacando que la investigación científica ha permitido potenciar la producción de proteína vegetal y desarrollar productos de alto valor agregado con proyección nacional e internacional.

El CGNA lidera investigaciones en genómica, microbioma y fisiología vegetal, enfocadas en leguminosas adaptadas a condiciones de estrés ambiental. A través del uso de consorcios bacterianos innovadores, se busca proteger los cultivos frente a sequías y olas de calor, reduciendo la huella hídrica y de carbono y aumentando la productividad agrícola.

Transferencia tecnológica y apoyo a productores regionales

El director del CGNA, Haroldo Salvo-Garrido, explicó que el programa contempla la secuenciación del genoma del lupino amarillo para mejorar su inmunidad, calidad nutricional y tamaño de grano, así como el desarrollo de una nueva variedad de haba con alto contenido proteico y sin compuestos asociados al fabismo. Además, se investiga el aprovechamiento del compuesto natural L-DOPA, con potenciales beneficios para la salud.

Desde el sector productivo, el emprendedor Ramón Yáñez, de Overnight Chile, destacó el impacto del programa en la creación de alimentos innovadores, señalando que han desarrollado productos basados en lupino con alto contenido proteico y formulaciones enriquecidas con vitaminas, frutos secos y semillas.

El programa contempla capacitaciones para 250 productores y 50 profesionales del sector agrícola y alimentario, además de apoyo directo a 24 empresas y emprendimientos mediante formación técnica, seminarios especializados y pilotajes productivos, fortaleciendo la innovación territorial y la vinculación con la industria.

Con esta iniciativa, La Araucanía avanza hacia una agroindustria basada en conocimiento científico, innovación tecnológica y producción sustentable, consolidando su rol como polo de desarrollo agroalimentario en el sur de Chile.

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