La crisis del sector cerealero en La Araucanía se agudiza en plena cosecha debido a lluvias intensas, baja del dólar, sobreoferta mundial de trigo e importaciones que presionan los precios internos.
Desde la SOFO advierten que el resultado económico del año agrícola está en riesgo para cientos de productores.
La grave situación que enfrenta el agro regional tiene a los agricultores en estado de alerta. Así lo manifestó el secretario ejecutivo de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (SOFO), Carlo Rojas, quien calificó el escenario como una “verdadera tormenta perfecta”.
“Tenemos una oferta internacional récord con más de 840 millones de toneladas de trigo a nivel mundial, una Argentina con más de 27 millones de toneladas, una fuerte presión de importaciones, márgenes productivos cada vez más estrechos y lluvias intensas en plena cosecha, sumado a la baja del dólar que afecta directamente a nuestro sector”, detalló el dirigente.
En la región se cosechan alrededor de 170.000 hectáreas, considerando avena, trigo, raps y otros cultivos. Sin embargo, la escala productiva local es menor frente a países exportadores como Argentina, lo que deja a los agricultores regionales en una posición vulnerable frente al ingreso de trigo importado.
Lluvias y baja del dólar golpean la rentabilidad
Uno de los factores más críticos en esta crisis del sector cerealero en La Araucanía es el clima. Las precipitaciones han afectado especialmente a sectores de la precordillera, donde entre un 30% y un 40% de la superficie aún está por cosechar.
La lluvia no solo retrasa las labores agrícolas. También provoca pérdida de calidad en el grano, germinación de espigas y caída en los parámetros que determinan la calidad panadera del trigo. Esto implica castigos en el precio e incluso rechazo por parte de la industria molinera, quedando como alternativa la venta para alimentación animal, con valores considerablemente más bajos.
A este complejo panorama se suma la baja del dólar, que reduce la competitividad del cereal nacional frente a las importaciones. Con costos por hectárea elevados y márgenes cada vez más ajustados, cualquier merma en calidad puede significar la pérdida total de rentabilidad del año.
Presión de importaciones y sobreoferta mundial
El contexto internacional tampoco juega a favor. La producción mundial de trigo alcanza cifras históricas, lo que mantiene los precios internacionales deprimidos. En ese escenario, el ingreso de grano extranjero presiona el mercado interno justo en el momento en que los productores locales necesitan comercializar su cosecha.
Desde la SOFO sostienen que la prioridad inmediata es que disminuyan las humedades y se pueda finalizar la cosecha en condiciones aceptables. “Lo que ocurra en estos días definirá el resultado económico de todo el año agrícola para cientos de productores de La Araucanía”, advirtió Rojas.
El sector rural regional enfrenta así un momento decisivo. Más que una mala temporada, los agricultores describen un escenario estructural donde clima, mercado internacional y variables macroeconómicas confluyen en una crisis que amenaza la sostenibilidad del cereal en el sur de Chile.
