Con una nueva versión de “Vive la Avenida O’Higgins”, la Municipalidad de Lautaro busca reactivar el centro urbano y apoyar a los locatarios afectados por obras en el sector, apostando por actividades culturales y comerciales como estrategia de recuperación económica y social.
Comercio local enfrenta meses complejos
La Municipalidad de Lautaro anunció la segunda versión de la actividad “Vive la Avenida O’Higgins”, programada para este viernes 27 de marzo entre las 16:00 y las 23:00 horas en pleno centro de la comuna.
La iniciativa surge tras una primera jornada realizada en febrero que, según el municipio, registró alta participación ciudadana y permitió recuperar temporalmente el espacio público mediante música, cultura y comercio.
Sin embargo, el evento también se desarrolla en un escenario complejo para los locatarios, quienes han debido enfrentar una disminución en ventas producto de las obras urbanas ejecutadas en el sector céntrico.
Boulevard abierto busca recuperar la vida urbana
La actividad contempla la instalación de un boulevard abierto en la avenida Bernardo O’Higgins, donde comerciantes sacarán sus productos a la calle con el objetivo de atraer público y dinamizar la economía local.
La propuesta apunta a recuperar el carácter histórico del centro como punto de encuentro social, incentivando el tránsito peatonal y la permanencia de familias durante la jornada nocturna.
El alcalde Ricardo Jaramillo valoró la experiencia anterior y señaló que la nueva versión responde directamente a solicitudes realizadas por comerciantes del sector, quienes buscan alternativas para enfrentar la baja actividad económica.
Cultura, gastronomía y emprendimiento familiar
Desde el municipio se informó que la jornada incluirá:
- venta de productos locales
- gastronomía y heladería
- artesanía
- stands de emprendedores
- espacios culturales y recreativos
La actividad está orientada a público familiar y pretende reforzar la identidad comunitaria del centro urbano.
Reactivación económica o alivio temporal
La iniciativa se instala como una señal de apoyo institucional al comercio establecido. No obstante, también abre un debate más amplio sobre la necesidad de medidas sostenidas que permitan enfrentar los efectos económicos generados por las obras urbanas.
La interrogante permanece abierta entre comerciantes y vecinos: si este tipo de eventos logra impulsar una recuperación real del centro o si representa solo un respiro momentáneo frente a una crisis estructural del comercio local.
