La tensión en Medio Oriente vuelve a sacudir los mercados internacionales. Estados Unidos confirmó que 55 buques mercantes, cargados con más de 17 millones de barriles de petróleo, cruzaron el estrecho de Ormuz horas antes de que Irán anunciara el cierre de una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, elevando el riesgo de una nueva crisis energética global.
El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) informó este sábado que un total de 55 buques mercantes cruzaron el estrecho de Ormuz durante la jornada, antes de que Irán anunciara el cierre de esta estratégica ruta marítima, considerada una de las más importantes para el comercio mundial de petróleo.
A través de un comunicado oficial, el organismo estadounidense señaló que “el paso seguro por la vía marítima internacional sigue hoy intacto y 55 buques mercantes han transitado con gran cantidad de mercancías y más de 17 millones de barriles de petróleo destinados a los mercados globales”.
Asimismo, el CENTCOM destacó que las fuerzas estadounidenses continúan desplegadas en la zona para resguardar la libertad de navegación y monitorear la situación en el Golfo Pérsico.
“Las fuerzas estadounidenses siguen presentes y vigilantes para garantizar el cumplimiento de todos los aspectos del acuerdo con Irán”, indicó el organismo militar.
Reino Unido respalda la libre navegación
El mando estadounidense también hizo referencia a un mensaje emitido por el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), dependiente del Ministerio de Defensa británico, el cual aseguró que todas las embarcaciones pueden continuar transitando por la zona “sin requisitos arbitrarios ni impedimentos”.
La declaración busca transmitir tranquilidad a los mercados internacionales, especialmente ante la relevancia del estrecho de Ormuz para el transporte energético global.
Tensiones por ataques en Líbano
El anuncio iraní se produce en medio de una creciente tensión regional. Según Teherán, la decisión responde a los ataques realizados por Israel en territorio libanés desde el viernes.
El cierre de Ormuz supone una amenaza significativa para el suministro energético mundial, considerando que por esta vía marítima circula una parte importante de las exportaciones de petróleo y gas provenientes de Medio Oriente.
Continúan las negociaciones
Pese al aumento de las tensiones, fuentes diplomáticas indican que los contactos entre Washington y Teherán se mantienen activos. Delegaciones de alto nivel de ambos países viajarán a Suiza para participar este domingo en una nueva ronda de negociaciones.
Estas conversaciones se desarrollan en el marco del preacuerdo alcanzado la semana pasada entre Estados Unidos e Irán, que contemplaba la reapertura del estrecho de Ormuz y el cese de las hostilidades en distintos frentes de la región, incluido Líbano.
