Verónica Soto Burgos, exadministradora municipal de Melipeuco, rompe el silencio sobre la polémica noche del 16 de septiembre de 2025, cuando el alcalde Alejandro Cuminao perdió parte de su oreja en una pelea durante una celebración privada.
La mujer denuncia presiones, obstrucción a la investigación y abuso de poder, mientras los responsables de declarar fueron desvinculados del municipio.
Verónica Soto Burgos, exadministradora municipal de Melipeuco, rompió el silencio y entregó detalles de la noche en que el alcalde Alejandro Cuminao perdió su oreja izquierda. Según su testimonio, todo comenzó con la llegada del edil a una celebración privada organizada por Soto, donde se encontraban familiares y funcionarios cercanos.
Soto detalló que la situación se descontroló luego de que Cuminao interfiriera en la celebración y comenzara a agredir a su pareja, José Francisco Zárate Urra. “Él estaba completamente ebrio y comenzó a golpearlo en el piso. En ese momento, Francisco reaccionó y mordió la oreja del alcalde para defenderse”, relató Soto.
Además, confirmó que durante toda la jornada hubo consumo de alcohol, aunque no observó uso de drogas. “Todos estaban ebrios, incluyendo quienes intentaron separar a Cuminao de Francisco. Yo consumí muy poco, por la incomodidad y el estrés de la situación”, señaló.
Confusión y obstrucción a la investigación
Soto también acusó que tras los hechos hubo intentos de limpiar y ocultar evidencia. “Se retiraron vasos y alcohol antes de que llegara Carabineros. Incluso me dieron pastillas para calmarme y no intervenir en ese momento”, explicó.
La exfuncionaria denunció que tanto el alcalde como algunos colaboradores intentaron controlar el relato oficial. “El alcalde llamó a autoridades y funcionarios para protegerse y manejar la situación como víctima, a pesar de su comportamiento agresivo. Hubo obstrucción a la justicia en varios niveles”, afirmó Soto.
Según su relato, los funcionarios que presenciaron los hechos enfrentaron represalias, incluyendo la pérdida de empleo y hostigamiento por declarar la verdad. Soto decidió finalmente alejarse de la Municipalidad para proteger su integridad y la de su familia.
Consecuencias y denuncias posteriores
Verónica Soto detalló que tras el incidente, su pareja y otros involucrados fueron detenidos temporalmente y luego quedaron bajo medidas como arresto domiciliario y nocturno. Ella misma fue desvinculada de la Municipalidad de Melipeuco, al igual que otros testigos de los hechos.
La exadministradora alertó sobre el comportamiento reiterado de Cuminao: agresividad, acoso y consumo diario de alcohol, afectando incluso a directivos y funcionarios de la Municipalidad. Soto concluyó que su objetivo es dar a conocer la verdad y proteger a otras personas de posibles abusos.
A pesar de la gravedad del episodio, el alcalde Alejandro Cuminao continúa en funciones y no ha recibido denuncias por abandono de deberes, aunque todos los concejales conocen los hechos, generando un debate sobre responsabilidad y conducta en el municipio.
