CampoLimpio alcanza hitos en economía circular agrícola y se prepara para cumplir metas 2026–2027 bajo la Ley REP, con agricultores y gestores como protagonistas.
Con más de 25 años de trayectoria, CampoLimpio se ha consolidado como un actor clave en la sostenibilidad del agro chileno. Hoy es el primer y único Sistema de Gestión de envases agroindustriales autorizado por el Ministerio del Medio Ambiente, articulando productores, agricultores, gestores y autoridades para avanzar hacia una economía circular efectiva y operativa.
Francisca Gebauer, directora ejecutiva de CampoLimpio, destaca que la colaboración entre todos los actores es el factor central del éxito: “El éxito de la Ley REP en el sector agrícola depende del trabajo conjunto entre la industria de protección y nutrición vegetal, los agricultores, gestores y autoridades”.
De programa voluntario a sistema de gestión autorizado
Durante más de dos décadas, CampoLimpio impulsó voluntariamente prácticas como el triple lavado, la correcta entrega de envases y la capacitación constante de los agricultores. Este recorrido permitió dar un paso decisivo: convertirse en sistema de gestión exclusivo bajo la Ley REP, que a partir de 2026 operará al 100% bajo este modelo.
En 2025, CampoLimpio alcanzó el 88% de la meta anual, recuperando y valorizando más de 9.600 toneladas de envases agroindustriales desde su creación, contribuyendo directamente a la economía circular en la agricultura chilena.
Retos de licitaciones, territorio y agricultores
Uno de los desafíos principales son las licitaciones, que muchas veces resultan poco atractivas para los gestores debido a su complejidad. “Estamos trabajando para hacerlas más viables y analizar alternativas de fortalecimiento territorial, especialmente en el sur del país, donde la actividad agrícola sigue creciendo”, explica Gebauer.
Sin embargo, la directora es enfática: “Podemos tener infraestructura y sistemas, pero si los agricultores no realizan el triple lavado ni entregan los envases en nuestra red autorizada, no hay economía circular posible”.
Trabajo colaborativo: la clave del éxito
La experiencia de CampoLimpio ha dejado claro que la colaboración entre todos los actores es indispensable. La industria financia el sistema, los agricultores manejan correctamente los envases, los gestores los recolectan y valorizan, y las autoridades establecen regulaciones coherentes. “Si alguno de estos eslabones falla, el sistema completo se resiente”, advierte Gebauer.
Mirada hacia 2026–2027
Para 2026, la meta de valorización anual bordea las 1.000 toneladas, mientras que en 2027 las exigencias serán por materialidad (plástico, papel/cartón y metal). CampoLimpio ya ha cumplido con las metas de plástico y ahora apunta a papel, cartón y envases metálicos, coordinando su plan con el Ministerio del Medio Ambiente.
Mensaje a los agricultores
Gebauer refuerza la importancia de entregar los envases solo a sistemas autorizados, recordando que el servicio es gratuito y que el incumplimiento implica riesgos sanitarios y legales. Con más de 20 años de experiencia y operación nacional, CampoLimpio busca seguir siendo un referente en economía circular y sostenibilidad agrícola.
