Juan Nieto Cantero, estudiante de doctorado del grupo de fertilidad de suelos de la Universidad de Sevilla, está realizando una estancia científica en el Laboratorio de Fertilidad de Suelo y Nutrición Vegetal de INIA Carillanca. Esta iniciativa está bajo la supervisión del Dr. Sebastián Meier y se enmarca en una colaboración con la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Forestales y Medio Ambiente de la Universidad de La Frontera (UFRO).
Enfoque del estudio: fertilizantes orgánicos y absorción de fósforo
Durante su visita, el investigador español realiza un ensayo experimental que busca evaluar la dinámica del fósforo en suelos agrícolas. Para ello, utiliza fertilizantes orgánicos aplicados a variedades de trigo que incluyen genotipos antiguos y cultivares modernos. El objetivo es determinar si existe una interacción entre el tipo de fertilizante y el material genético que afecte la eficiencia de absorción y uso del fósforo.
Suelos volcánicos vs. mediterráneos: una comparación clave
El trabajo de investigación se vincula con los estudios que Nieto desarrolla en España, centrados en suelos mediterráneos de carácter alcalino. En contraste, los suelos volcánicos del sur de Chile presentan una acidez alta y una notable capacidad de fijación de fósforo. Esta diferencia permite comparar el comportamiento del nutriente en condiciones opuestas y avanzar en el conocimiento sobre su disponibilidad y aprovechamiento.
Colaboración científica entre instituciones
Sebastián Meier explicó que esta estancia se inscribe en un marco de cooperación entre INIA Carillanca y la UFRO. La alianza busca fortalecer redes científicas internacionales, promover el intercambio de conocimientos y escalar la productividad científica conjunta. Además, este tipo de colaboración permite abordar desafíos comunes desde una perspectiva comparativa, beneficiando tanto a la formación de jóvenes investigadores como al desarrollo de prácticas sustentables.
Proyecciones y desafíos de la investigación
Para Juan Nieto, realizar su estancia en INIA Carillanca fue una decisión estratégica. “La dinámica del fósforo en los suelos andisoles de La Araucanía es compleja debido a su alta capacidad de fijación. Estudiar fertilizantes alternativos en estas condiciones representa un verdadero desafío”, indicó.
También valoró la experiencia del grupo de investigación local y destacó la posibilidad de establecer vínculos duraderos entre ambas instituciones. Según Nieto, la colaboración permitiría estudiar el impacto de ciertas prácticas en contextos diversos y extremos, lo que podría ampliar la aplicabilidad global de los resultados.
