Aunque poco conocido, el cáncer de uñas puede afectar tanto manos como pies y, si no se detecta a tiempo, incluso comprometer el hueso del dedo. Aprende a identificar los signos de alerta y la importancia de la consulta temprana con especialistas.


Qué es el cáncer de uña y cómo se manifiesta

El cáncer de uñas es un tipo de tumor maligno que puede afectar tanto la uña como la piel que la rodea, conocida como piel periungueal. Aunque la mayoría de las personas asocia el cáncer de piel con la exposición al sol, este tipo de tumor puede aparecer sin relación directa con rayos UV. El cáncer de uña puede presentarse como melanoma o carcinoma espinocelular, y su principal riesgo es un diagnóstico tardío que puede derivar incluso en la amputación del dedo afectado.


Señales de alerta que no debes ignorar

Existen cambios en la uña que requieren atención inmediata. Según el Dr. Jonathan Stevens, dermato-oncólogo de FALP:

  • Alteración persistente en un solo dedo.
  • Lesión tipo verruga cerca de la uña o en los pliegues laterales.
  • Herida o erosión que no cicatriza.
  • Mancha lineal de color café oscuro o negra (melanoniquia).
  • Infecciones que no responden a tratamientos prolongados.

Detectar estos signos a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno invasivo.


Otras causas de cambios en las uñas

No todas las manchas oscuras indican cáncer. Algunas pueden deberse a:

  • Traumatismos que causan sangrado debajo de la uña.
  • Infecciones por hongos o bacterias.
  • Pigmentación por fricción repetida o uso de ciertos medicamentos.
  • Lunares benignos en la uña o piel circundante.

Sin embargo, cuando los cambios persisten más allá del tiempo normal de recuperación, es importante descartar causas más graves con un especialista.


Cuidados preventivos y diagnóstico temprano

Aunque no hay evidencia de que esmaltes o tratamientos cosméticos provoquen cáncer de uñas, sí es recomendable proteger la piel del daño acumulativo por radiación UV de las lámparas de secado. Algunas medidas preventivas incluyen:

  • Cortar las uñas en línea recta y no demasiado cortas.
  • No recortar las cutículas y mantenerlas hidratadas.
  • Evitar golpes o traumatismos en las uñas.
  • Tratar a tiempo cualquier infección por hongos o bacterias.

En Chile, el aumento en la conciencia de los pacientes y la mejor formación de los dermatólogos ha permitido detectar más casos a tiempo. Ante cualquier cambio persistente en color, forma o textura de una uña, la recomendación es consultar inmediatamente con un especialista.

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