El futuro delegado presidencial de La Araucanía marcó distancia del discurso conciliador y advirtió que la región enfrenta una crisis estructural de seguridad, con crimen organizado y grupos armados. Defendió el estado de excepción y condicionó cualquier diálogo a la renuncia total a la violencia.
El futuro delegado presidencial de La Araucanía, Francisco Ljubetic, abordó con un tono duro los principales desafíos de la región, centrando su diagnóstico en la crisis de seguridad asociada al conflicto territorial mapuche y al avance del crimen organizado, en una entrevista con Bío Bío La Radio.
En su primera intervención pública tras ser confirmado en el cargo, el abogado descartó que los hechos de violencia sean aislados y sostuvo que en la zona operan grupos organizados con estructura, financiamiento y armamento, a los que calificó derechamente como “paramilitares”, elevando el tono del debate sobre la naturaleza del conflicto en la macrozona sur.
Estado de excepción y línea dura contra grupos armados
Ljubetic defendió el uso del estado de excepción constitucional como una herramienta legítima del Estado, afirmando que su aplicación debe basarse en informes técnicos, el trabajo de las policías y las Fuerzas Armadas, y la opinión de las víctimas de la violencia.
El futuro delegado sostuvo que el fenómeno no puede abordarse solo desde una mirada política o simbólica, sino con medidas concretas de seguridad pública y persecución penal. En esa línea, remarcó que el diagnóstico oficial debe reconocer la existencia de crimen organizado y estructuras armadas con capacidad operativa.
Diálogo condicionado y advertencia al mundo político
Respecto a eventuales procesos de diálogo, Ljubetic evitó descartarlos, pero fijó condiciones explícitas: no habrá conversaciones con actores que utilicen la violencia. El próximo delegado planteó que cualquier instancia de diálogo debe darse en un escenario de renuncia total a las acciones violentas, marcando una línea dura frente a sectores que han defendido enfoques más negociadores.
Finalmente, aseguró que su gestión estará orientada a las personas y no a intereses partidarios, en un contexto donde la seguridad aparece como una de las principales prioridades del próximo gobierno en La Araucanía, y donde el debate político se anticipa especialmente intenso.
