Más de 2 mil manipuladoras de alimentos acusan despidos sin certezas sobre sus finiquitos y apuntan a una deuda de Junaeb con la empresa saliente en seis comunas de La Araucanía.


Sindicato acusa deuda con empresa saliente y falta de claridad en proceso de licitación

Un conflicto laboral de alto impacto se instaló en la Región de La Araucanía luego que manipuladoras de alimentos denunciaran despidos masivos sin certezas sobre el pago de sus finiquitos.

La situación afectaría a más de 2 mil trabajadoras en comunas como Temuco, Cunco, Melipeuco, Padre Las Casas, Freire y Lonquimay, tras el término del contrato entre la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas y la empresa Merkén, encargada del servicio de alimentación escolar en la zona.


Acusan deuda y falta de compromiso

Desde el sindicato Umasur, su presidenta Mirna Chávez aseguró que existe una deuda de la Junaeb con la empresa saliente, lo que genera incertidumbre sobre el pago de los finiquitos.

“El tema acá es que hay una deuda hacia la empresa Merkén. La Junaeb no ha transado nada, no ha hecho un compromiso con nosotros. Ni siquiera han mencionado que hay un finiquito”, afirmó la dirigente.

El contrato con Merkén se extiende hasta el 28 de febrero. Sin embargo, varias manipuladoras ya estarían siendo desvinculadas, mientras otras han sido contratadas por Fedir, la nueva empresa adjudicataria de la licitación.

Lo que preocupa al sindicato no es solo el cambio de operador, sino la ausencia de información oficial respecto a cómo se garantizarán los derechos laborales acumulados tras años de servicio.

“Queremos asegurarnos que va a haber un finiquito, porque son 8 años que hemos trabajado. Si acá la deuda es de Junaeb, que nos llamen como dirigentas, como siempre hemos dialogado”, enfatizó Chávez.


Comunas afectadas y alta tensión social

Las comunas involucradas concentran una alta matrícula de estudiantes beneficiarios del Programa de Alimentación Escolar, lo que convierte este conflicto en un tema sensible no solo para las trabajadoras, sino también para las comunidades educativas.

Desde Umasur recalcan que la responsabilidad final recae en la Junaeb, en su rol de mandante del servicio, ya que es la entidad que debe velar por el cumplimiento de los contratos y el respeto a la legislación laboral vigente.


Exigen pronunciamiento oficial

El sindicato solicitó un pronunciamiento urgente por parte de la autoridad, argumentando que la incertidumbre afecta directamente a mujeres jefas de hogar que dependen de este ingreso.

Mientras tanto, el proceso de transición hacia la nueva empresa continúa, pero el conflicto amenaza con escalar si no se entregan garantías formales sobre los pagos pendientes.

En medio del cambio de licitación, las manipuladoras piden algo básico: certezas. Porque más allá de los contratos y las deudas administrativas, lo que está en juego son años de trabajo y estabilidad para miles de familias en La Araucanía.

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