por: Israel Campusano

Ex Seremi de Seguridad Pública de La Araucanía


En medio del aumento de situaciones de violencia y amenazas en establecimientos educacionales, el ambiente en comunidades escolares se ha vuelto especialmente tenso. La circulación de mensajes en redes sociales, sumada a episodios recientes en distintas ciudades, ha generado preocupación, estrés y, en algunos casos, decisiones como la suspensión preventiva de clases.

En este contexto, el ex Seremi de Seguridad Pública de La Araucanía, Israel Campusano, hizo un llamado a la calma, advirtiendo sobre los riesgos de sobrerreaccionar, pero también sobre la importancia de actuar con responsabilidad.

“Entiendo la preocupación de los padres y apoderados. Es natural frente a este tipo de situaciones. Pero es clave actuar con calma y no amplificar el temor innecesariamente”, señaló.

Campusano explicó que parte de estos fenómenos responde a dinámicas conocidas en el ámbito del comportamiento social, donde ciertas conductas tienden a replicarse cuando se hacen visibles o generan impacto.

“Cuando este tipo de hechos se difunde, especialmente en redes sociales, se produce un efecto de imitación. Algunos jóvenes buscan atención, pertenencia o validación sin dimensionar las consecuencias. Por eso vemos amenazas similares que se repiten en distintos establecimientos”, indicó.

En esa línea, advirtió que muchas veces no existe una intención real de concretar un hecho grave, pero sí un riesgo relevante que debe ser abordado con seriedad.

“Hay casos donde jóvenes no dimensionan la gravedad de lo que hacen. Lo que puede partir como una ‘broma’ puede terminar con consecuencias muy serias, incluso con detenciones y procesos judiciales”, enfatizó.

Junto con ello, Campusano subrayó que este tipo de fenómenos no puede abordarse únicamente desde los establecimientos educacionales, sino que requiere una mirada más amplia y coordinada.

“Esto no se resuelve solo dentro de los colegios. Tiene que ser un trabajo integral que involucre a las familias, los entornos, los sistemas de apoyo social, la salud y la seguridad. Aquí se necesita una articulación real entre la comunidad y las instituciones del Estado”, señaló.

“Cuando no existe esa coordinación, los problemas escalan. Pero cuando hay un trabajo conjunto, con roles claros y presencia activa, es posible anticiparse y evitar que estas situaciones se agraven”, agregó.

El ex Seremi recalcó que existen protocolos para evaluar cada situación y que son las autoridades competentes las que deben determinar el nivel de riesgo y las medidas a adoptar, haciendo un llamado a canalizar adecuadamente la información.

“Ante cualquier situación de este tipo, es fundamental informar a las instituciones pertinentes, como Carabineros o la PDI, que cuentan con especialistas para evaluar los riesgos y orientar a las comunidades educativas en las medidas a seguir”, sostuvo.

“No todas las situaciones ameritan la misma respuesta. Por eso es importante confiar en los canales formales y evitar la difusión de información no verificada, que solo contribuye a aumentar la ansiedad en la comunidad”, añadió.

Junto con ello, insistió en que la discusión sobre sanciones es válida, pero que no puede dejar de lado el problema de fondo.

“La sanción es necesaria, pero sin prevención siempre llegamos tarde. Si no fortalecemos la detección temprana y el trabajo preventivo, vamos a seguir enfrentando estos episodios una y otra vez”, afirmó.

Finalmente, hizo un llamado a padres, apoderados y equipos educativos a mantener una actitud activa pero equilibrada.

“Lo más importante hoy es conversar con los hijos, estar atentos a señales de alerta y canalizar cualquier información por vías responsables. La seguridad también se construye desde la tranquilidad y el criterio”, concluyó.

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