Las declaraciones del ministro de Agricultura, Jaime Campos, sobre la necesidad de cobrar por el uso del agua para riego generaron inquietud entre los agricultores de La Araucanía. Los gremios solicitaron aclarar sus dichos y reiteraron la necesidad de mayor inversión estatal en infraestructura hídrica.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, afirmó que el uso del agua para riego tendrá un costo debido a la escasez del recurso. Sus declaraciones provocaron la reacción de los agricultores de La Araucanía, quienes solicitaron aclaraciones y reiteraron la necesidad de mayor apoyo estatal para enfrentar la crisis del sector.
Las declaraciones del ministro de Agricultura, Jaime Campos, sobre la necesidad de que los agricultores paguen por el uso del agua destinada al riego generaron preocupación entre los gremios agrícolas de La Araucanía, que solicitaron al secretario de Estado precisar el alcance de sus dichos.
La controversia surgió luego de una entrevista concedida por la autoridad a Radio Infinita, donde abordó los desafíos que enfrenta Chile en materia de disponibilidad hídrica y la necesidad de desarrollar nuevas obras de infraestructura para asegurar el abastecimiento de agua para la actividad agrícola.
Durante la conversación, Campos sostuvo que el país deberá avanzar hacia un nuevo modelo de gestión del recurso hídrico, considerando que el agua es un bien escaso cuyo uso implica costos.
Ministro afirma que el agua es un recurso escaso y con costo
En sus declaraciones, el titular de Agricultura planteó que el desarrollo de grandes obras de riego deberá impulsarse mediante el sistema de concesiones, lo que requerirá un cambio en la forma en que históricamente se ha entendido el uso del agua.
«Lo digo con todo cariño y respeto, amigos agricultores: van a tener que cambiar el switch. No solamente ellos, todos. El agua es un recurso escaso, por tanto, hay que pagar su uso. Los agricultores, durante 200 o 500 años, no están acostumbrados a ello», afirmó.
El ministro agregó que el uso, la distribución y la disponibilidad del recurso hídrico tienen costos asociados que deberán ser considerados en el futuro.
«Habrá que ir buscando la forma, pero el uso, la disposición del agua, todo eso tiene un costo. No es como el aire, que aparentemente es infinita», señaló.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por la prolongada escasez hídrica que afecta a distintas zonas del país y por el debate sobre las inversiones necesarias para garantizar el abastecimiento de agua para consumo humano y actividades productivas.
Agricultores de La Araucanía piden aclarar los dichos
Las palabras del ministro fueron recibidas con preocupación por representantes del sector agrícola de La Araucanía.
El presidente de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, llamó al secretario de Estado a explicar con mayor detalle a qué se refiere cuando plantea que los productores deberán comenzar a pagar por el uso del agua.
«Podemos tener diferencias con el ministro y obviamente esos son temas que tenemos que sentarnos a conversar, a qué se refiere con que vamos a tener que empezar a pagar», sostuvo
Naveillán agregó que el Estado mantiene una deuda histórica con la región en materia de infraestructura hídrica y desarrollo productivo.
«Aquí queremos que el Estado ayude a la Región de La Araucanía, dado que durante 30 o 40 años ha dejado postergada a esta región. Llegó el momento de que el Estado se ponga para buscar el desarrollo. Nosotros vamos a estar disponibles», afirmó
Gremios reiteran crisis del sector agrícola
Las declaraciones del ministro se suman a un escenario de creciente malestar entre los productores agrícolas de La Araucanía, quienes desde hace semanas vienen manifestando su preocupación por la situación económica y productiva que enfrenta el sector.
Durante la realización del encuentro Enela, un grupo de agricultores llegó hasta el evento portando un ataúd como símbolo de lo que calificaron como «la muerte de la agricultura», denunciando la falta de medidas de apoyo para enfrentar las distintas dificultades que afectan a la actividad.
Entre las principales demandas del sector figuran mayores inversiones en infraestructura de riego, incentivos para la tecnificación agrícola y políticas públicas que permitan enfrentar de mejor manera la escasez hídrica.
Desde el Gobierno han señalado que uno de los principales desafíos para La Araucanía es avanzar en la construcción de distintos tipos de embalses y fortalecer los sistemas de tecnificación del riego, con el objetivo de mejorar la disponibilidad de agua para la producción agrícola y aumentar la eficiencia en el uso del recurso.
El debate sobre el financiamiento de estas obras y el eventual cobro por el uso del agua se perfila ahora como uno de los temas que marcarán la discusión entre el Ejecutivo y el sector agrícola durante los próximos meses.
