El gran perdedor de la jornada fue el alcalde, quien no consiguió que su propio Gobierno rechazara el proyecto. La votación de los seremis terminó avalando la instalación del relleno sanitario, pese a las críticas ciudadanas.4
La Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) aprobó por mayoría el proyecto de relleno sanitario Pintamahuida, con nueve seremis a favor y solo dos en contra. Entre quienes respaldaron la iniciativa se encuentran los seremis de Medio Ambiente, Economía, Energía, Obras Públicas, Agricultura, Transporte, MIDESOYF y el delegado presidencial regional. En contra se manifestaron únicamente los seremis de Salud y de Vivienda. La decisión dejó en evidencia la falta de gestión política del alcalde de Lautaro Ricardo Jaramillo, quien junto a concejales de su mismo sector Elías Pantoja, Ricardo Ojeda, Germán Ortiz y Carmen Phillips, no lograron articular una estrategia efectiva frente al Gobierno de José Antonio Kast que ellos mismos promovieron en campaña.
Las reacciones ciudadanas fueron inmediatas y se expresaron en redes sociales. El cantautor lautarino Carlos de Cruces afirmó que “la derecha es contraria al medio ambiente, aprendan a elegir mejor a sus representantes”.
El dirigente deportivo Marco Gatica acusó directamente al seremi de Energía, Jorge Rathbegh Schifferli, de “clavar un puñal al corazón de Lautaro”. Vecinos recordaron además que, cuando el Presidente visitó la comuna, el alcalde no planteó la problemática del relleno sanitario, pese a largas reuniones sobre las necesidades locales.
Por otro lado comentario que llama la atención es el de El jefe de gabinete municipal Julio Bahamondes quien posteó, “voto por ir a dejar el camión de basura a la intendencia”.
Problemática regional
El proyecto Pintamahuida, impulsado por la empresa GERSA en el sector La Colonia, contempla recibir más de 660 toneladas de residuos diarios durante 15 años, convirtiendo a Lautaro en el principal receptor de basura de La Araucanía. La iniciativa se emplaza en un predio de más de 100 hectáreas, cercano a comunidades mapuche y con presencia de humedales, lo que ha encendido las alarmas por posibles filtraciones y daños irreversibles al ecosistema. Durante su evaluación, el proyecto acumuló más de 700 observaciones ciudadanas en el Servicio de Evaluación Ambiental, reflejando un rechazo transversal de vecinos, organizaciones ambientales y comunidades indígenas.
A nivel económico, el municipio de Lautaro gasta actualmente $1.200 millones al año en trasladar la basura a Los Ángeles. Estos recursos podrían destinarse a reparación de calles, parques y espacios deportivos, pero la falta de una propuesta alternativa mantiene a la comuna en incertidumbre. Críticos sostienen que el alcalde tomó esta lucha solo como bandera electoral, debido a su baja aprobación y cuestionamientos por su administración marcada por polémicas.
Cabe recordar que el proyecto WTE también fue rechazado, lo que deja una incógnita aún más preocupante respecto al futuro de la disposición de residuos en Lautaro. En Los Ángeles, el relleno sanitario que actualmente recibe la basura de Lautaro está próximo a cerrar, y frente a ese escenario el alcalde no ha presentado ninguna propuesta concreta. Su única consigna ha sido el eslogan “No a Pintamahuida”, sin ofrecer alternativas reales para enfrentar una crisis que amenaza con dejar a la comuna sin destino para sus desechos.
La aprobación del relleno sanitario deja a Lautaro expuesto a transformarse en el “patio trasero” de la región, mientras la ciudadanía exige soluciones concretas y no discursos electorales.
