El senador cuestionó que el Ejecutivo haya presentado la adhesión principalmente como una herramienta contra el crimen organizado y pidió aclarar sus eventuales implicancias económicas, estratégicas y de seguridad. Recordó que Chile y Estados Unidos ya son parte de la Convención de Palermo.
El senador Francisco Huenchumilla pidió al Gobierno explicar ante el Senado los alcances de la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas, iniciativa promovida por Estados Unidos que fue presentada por La Moneda como un marco de coordinación voluntaria para enfrentar el crimen organizado transnacional.
Chile anunció oficialmente su adhesión el 22 de septiembre, durante la Asamblea General de Naciones Unidas. Según la Cancillería, la iniciativa busca fortalecer la cooperación regional mediante intercambio de información, análisis de datos, capacitación de fuerzas de seguridad y coordinación fronteriza.
Sin embargo, el texto conjunto suscrito por los países participantes establece tres pilares de cooperación: económico, de seguridad y coordinación multilateral. Entre sus materias menciona, entre otras, mecanismos de control de inversiones, cadenas de suministro de minerales críticos y coordinación en distintos espacios internacionales.
En una sesión especial de la Cámara Alta, Huenchumilla sostuvo que esta dimensión más amplia debe ser explicada por el Ejecutivo y planteó dudas respecto de si las autoridades conocían todas las materias incluidas en la declaración al momento de suscribirla.
Huenchumilla cuestiona el enfoque de seguridad
El senador manifestó sus reparos respecto de presentar el Escudo de las Américas principalmente como una respuesta al crimen organizado.
“Se produce la firma de esto (…) donde el Gobierno lo plantea como un problema esencialmente de seguridad”, señaló.
A partir de ello, Huenchumilla recordó que Chile y Estados Unidos ya forman parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, conocida como Convención de Palermo.
“¿El Gobierno captó, entendió, se dio cuenta que paralelamente a esta declaración política nosotros tenemos un tratado contra el crimen organizado, que es un tratado multilateral hecho por la ONU en el año 2000?”, cuestionó.
El parlamentario planteó así si la adhesión al nuevo mecanismo era necesaria para fortalecer la cooperación contra el crimen organizado, considerando los instrumentos internacionales que ya existen en esta materia.
“¿Chile sabía que había otras materias?”
Uno de los principales cuestionamientos del senador apunta al contenido de la declaración conjunta y a la información entregada públicamente por el Ejecutivo.
Huenchumilla sostuvo que, posteriormente a la firma, se conocieron elementos que, a su juicio, exceden el ámbito estrictamente relacionado con seguridad.
“Cuando el Departamento de Estado de EEUU hizo una declaración, nos dimos cuenta que no era sólo la declaración sobre seguridad, sino que tenía otros puntos críticos”, afirmó.
Entre las materias mencionadas por el senador se encuentran la coordinación entre los países participantes, los eventuales efectos económicos y sobre las inversiones, las cadenas de minerales críticos y la referencia al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).
El texto oficial de la declaración efectivamente contempla un componente económico que incluye explorar mecanismos de control de inversiones y proteger las cadenas de suministro de minerales críticos. También incorpora un componente de coordinación multilateral.
Frente a ello, Huenchumilla preguntó directamente a los ministros presentes: “¿Chile sabía que había otras materias? Y si sabía, ¿por qué no las expresó? ¿O no sabía que había otras materias?”.
Las dudas sobre inversiones, comercio y defensa
El senador pidió al Ejecutivo precisar las consecuencias que podría tener la adhesión en distintas áreas de la política exterior y económica chilena.
“¿Cómo influye, por ejemplo, en las inversiones? ¿Cómo influye en la no discriminación respecto de la política comercial y económica que tiene Chile con otras partes del mundo, con otras potencias?”, preguntó.
También planteó interrogantes respecto de eventuales mecanismos de implementación y la posibilidad de que la declaración sea complementada posteriormente mediante otros instrumentos.
“¿Esto va a tener protocolos complementarios? ¿Va a ser objeto de otros tratados para poder implementar esto?”, cuestionó.
Otra de sus preocupaciones se relacionó con la dimensión de seguridad y defensa.
“¿Compromete esto el uso y las capacidades militares del país, las capacidades militares para poder hacer operativo todo lo que aquí se señala, en esta declaración? Cuando estamos hablando del TIAR, ¿qué significa eso?”, planteó.
El Gobierno, por su parte, ha señalado que la participación de Chile se realizará respetando las obligaciones legales nacionales e internacionales y ha descartado que la adhesión implique una subordinación del país. El canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo que Chile mantiene plena soberanía para definir cómo combate el crimen organizado y que la cooperación se ajustará a la voluntad de cada país.
“Sería bueno despejar la naturaleza de lo que el Gobierno firmó”
Huenchumilla también puso énfasis en la naturaleza jurídica del documento y pidió diferenciar entre una declaración política y eventuales compromisos posteriores que pudieran derivarse de ella.
“Sería bueno despejar la naturaleza de lo que el Gobierno firmó. Probablemente vamos a ser claros en que no es un tratado formal”, señaló.
El senador planteó que el Ejecutivo debería explicar “hasta dónde es la declaración política, y dónde empiezan los compromisos contractuales de imperativo, entre los distintos países que firmaron este Escudo de las Américas y esta coalición”.
La propia Cancillería ha descrito la iniciativa como un “marco de coordinación voluntaria” y ha señalado que cada Estado actuará de acuerdo con sus respectivas obligaciones legales internacionales y nacionales.
“Necesitamos una respuesta con sentido de Estado”
Al finalizar su intervención, Huenchumilla pidió al Ejecutivo entregar una explicación integral sobre la decisión adoptada y sus eventuales consecuencias para la política exterior chilena.
“Nosotros esperamos una respuesta como país, como Senado, respecto de qué es exactamente la dimensión que tiene esta declaración”, afirmó.
El senador cerró su intervención planteando una interrogante sobre la posición que Chile debe adoptar frente al peso de Estados Unidos en la región y la nueva orientación que Washington busca imprimir a la cooperación hemisférica.
“¿Chile tiene alguna alternativa frente a esto?”, preguntó.
Y agregó: “Yo creo que tenemos que tener una respuesta entre nosotros, con sentido de Estado”.
La discusión se produce mientras continúan las interpretaciones sobre el alcance del Escudo de las Américas. Mientras el Gobierno destaca su carácter voluntario y su objetivo de fortalecer la cooperación contra el crimen organizado, el texto suscrito contempla además dimensiones económicas y de coordinación multilateral que han abierto un debate político sobre sus eventuales alcances para Chile.
