Estudiantes de Ingeniería en Construcción desarrollaron dos diseños de casas anideras para favorecer la conservación del chuncho y la lechuza blanca en sectores urbanos y periurbanos de Temuco.
Estudiantes de Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, diseñaron dos modelos de casas anideras para favorecer la conservación de aves rapaces nocturnas y fortalecer su contribución al control natural de roedores. La iniciativa incluyó un seminario de educación ambiental que reunió a especialistas, estudiantes y organizaciones locales en torno a la protección de la biodiversidad.
La actividad se desarrolló en el marco del seminario “Guardianes Alados: Control biológico comunitario”, instancia que permitió conocer la importancia ecológica del chuncho (Glaucidium nana) y la lechuza blanca (Tyto furcata). Ambas especies están presentes en el territorio y cumplen una función relevante en la regulación de las poblaciones de roedores y el equilibrio de los ecosistemas.
Durante el encuentro, el Dr. Heraldo Norambuena expuso sobre las características de estas aves, su función ecológica y las condiciones necesarias para favorecer su conservación. Además, entregó recomendaciones técnicas para orientar el diseño de las casas anideras desarrolladas por los estudiantes.
Estudiantes aplican conocimientos técnicos a la conservación
Uno de los principales resultados del proyecto fue la elaboración de dos modelos de casas anideras, diseñados a partir de la revisión de literatura científica y las orientaciones del especialista. El trabajo permitió a los estudiantes aplicar conocimientos adquiridos durante su formación académica a una iniciativa vinculada con las necesidades ambientales del territorio.
Pamela Puebla, directora de Ingeniería en Construcción de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, destacó el valor formativo de la experiencia y su relación con la sostenibilidad.
“Buscamos que nuestros estudiantes comprendan que su formación profesional también implica un compromiso con el entorno y la sostenibilidad. A través de iniciativas como Guardianes Alados, demostramos que los conocimientos técnicos pueden ponerse al servicio de la conservación de la biodiversidad, generando soluciones que responden a las necesidades del territorio”, expresó.
La iniciativa también puso énfasis en la protección de los hábitats de estas aves y en el reconocimiento de su papel como depredadoras naturales de pequeños mamíferos. Su presencia en sectores urbanos y periurbanos puede contribuir al control biológico de roedores, por lo que favorecer sus condiciones de nidificación representa una oportunidad para impulsar medidas de conservación en la ciudad.
Casas anideras consideran criterios ambientales
El proyecto incorporó criterios técnicos para definir la ubicación de las estructuras, privilegiando sectores tranquilos, con orientación favorable y alejados del área asociada al humedal. Estas consideraciones buscan reducir posibles perturbaciones a otras especies presentes en el entorno y favorecer condiciones adecuadas para la nidificación.
Rodrigo Santander, investigador y coordinador de proyectos del Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (IIDS) de la Universidad Autónoma, destacó la importancia de conectar la investigación científica con la participación ciudadana.
“Con esta iniciativa buscamos acercar el conocimiento científico a la comunidad y promover acciones concretas para su conservación”, sostuvo.
La colaboración con organizaciones locales también formó parte de la iniciativa. Orlando Barrientos, presidente del Rotary Club Norte de Temuco, valoró el trabajo conjunto entre la universidad y la sociedad civil para promover la conciencia ambiental.
“Para el Rotary Club Norte de Temuco es fundamental ser parte de iniciativas que promuevan el cuidado del medioambiente y generen conciencia sobre la importancia de proteger nuestra biodiversidad. El trabajo conjunto entre universidades, organizaciones sociales y la comunidad permite impulsar acciones concretas para la conservación de las especies y el desarrollo sostenible de nuestra ciudad”, señaló.
Con el desarrollo de estas casas anideras, el proyecto Guardianes Alados busca vincular la formación profesional, la investigación y la participación comunitaria con la conservación de las aves rapaces nocturnas. La iniciativa pone en valor el aporte de estas especies al equilibrio ecológico y abre nuevas oportunidades para promover acciones de protección de la biodiversidad en Temuco y sus alrededores.
