La investigación de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), realizada en 87 establecimientos de seis regiones, reveló que ningún local evaluado en La Araucanía cumplía todos los requisitos examinados en cosméticos, alimentos y útiles escolares. Además, ninguno exhibía patente municipal y en el 80% no se observó el RUT.
La comercialización de productos sin información sanitaria visible, las deficiencias de rotulado y la falta de identificación comercial encendieron las alertas tras la publicación de un estudio de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), que examinó las condiciones de formalidad y cumplimiento normativo en los denominados malls chinos.
El levantamiento consideró 87 establecimientos de seis regiones del país: Tarapacá, Valparaíso, Metropolitana, Biobío, La Araucanía y Los Lagos. Entre sus principales conclusiones, identificó importantes brechas en la información entregada a los consumidores, certificaciones de productos y exhibición de antecedentes comerciales.
En La Araucanía, los resultados muestran un escenario particularmente preocupante en determinadas categorías. Ninguno de los establecimientos evaluados cumplía con la totalidad de los requisitos examinados en cosméticos, alimentos y útiles escolares. A ello se suma que ninguno exhibía patente municipal a la vista y que en el 80% de los locales tampoco se observó el RUT.
Cosméticos sin certificación sanitaria visible
Uno de los principales focos de preocupación corresponde a los cosméticos, debido a que se trata de productos que mantienen contacto directo con el cuerpo y requieren condiciones específicas de seguridad e información sanitaria.
En los establecimientos evaluados en La Araucanía no se observó certificación del Instituto de Salud Pública (ISP), instrucciones de uso ni información en español para esta categoría.
La situación adquiere mayor relevancia al considerar los resultados nacionales: los cosméticos estaban presentes en el 94,3% de los establecimientos visitados y, entre aquellos que comercializaban estos productos, el 62,2% no exhibía certificación ISP y el 43,9% carecía de información en español.
El presidente de la CNC, José Pakomio, manifestó su preocupación por las dificultades que enfrentan los consumidores para verificar el respaldo sanitario de los productos.
El dirigente sostuvo que se requiere fortalecer los controles del ISP, el Ministerio de Salud y las autoridades sanitarias regionales, además de realizar seguimiento a las deficiencias detectadas.
Alimentos sin resolución sanitaria ni identificación del importador
Otro antecedente relevante corresponde a los alimentos comercializados en estos establecimientos.
En La Araucanía, el estudio constató que todos los locales evaluados presentaban información nutricional y antecedentes en español. Sin embargo, ninguno exhibía resolución sanitaria ni información sobre el importador.
Esta situación representa una brecha importante para los consumidores, quienes necesitan contar con información suficiente para identificar la procedencia de los productos y verificar las condiciones bajo las cuales se comercializan.
A nivel nacional, la investigación también identificó diferencias territoriales en la exhibición de resoluciones sanitarias. En la Región Metropolitana, este antecedente estaba presente en el 79,1% de los establecimientos que comercializaban alimentos, mientras que en las otras regiones alcanzaba el 58,3%.
El 80% no exhibía el RUT y ningún local mostraba patente municipal
Las observaciones sobre formalidad comercial también dejaron resultados relevantes para La Araucanía.
De acuerdo con el informe, ninguno de los establecimientos evaluados exhibía patente municipal a la vista. Asimismo, en el 80% de los locales no se observó el RUT, mientras que en el porcentaje restante no fue posible comprobar su exhibición.
Estos antecedentes contrastan con los resultados de otras regiones. En la comuna de Santiago, el 47% de los establecimientos visitados tenía su patente municipal a la vista. En Tarapacá y Valparaíso, la proporción alcanzaba apenas el 20%.
En Biobío y Los Lagos tampoco se observó la exhibición de patentes municipales ni del RUT en los establecimientos examinados.
La CNC planteó la necesidad de mejorar la identificación comercial de estos negocios y fortalecer la coordinación entre municipios, el Servicio de Impuestos Internos (SII) y otros organismos fiscalizadores.
Boletas y comprobantes: un resultado diferente
Pese a las brechas detectadas en información de productos e identificación comercial, el estudio también encontró resultados favorables en la documentación de las transacciones realizadas en La Araucanía.
El 100% de las compras observadas de terceros recibió boleta o comprobante. En las compras directas pagadas en efectivo, el 80% obtuvo el documento sin necesidad de solicitarlo, mientras que el 20% restante lo recibió después de requerirlo.
Asimismo, todas las compras realizadas con tarjeta recibieron comprobante impreso.
Esta situación demuestra que la entrega de documentos tributarios puede coexistir con deficiencias en la exhibición de permisos comerciales y en el cumplimiento de requisitos específicos para los productos.
A nivel nacional, de las 87 compras directas realizadas por el equipo investigador y pagadas en efectivo, el 14,9% no recibió inicialmente boleta o recibo.
Juguetes y productos electrónicos también presentan deficiencias
La investigación también examinó otras categorías de productos que pueden involucrar riesgos para los consumidores, especialmente niños y niñas.
En el caso de los juguetes, disponibles en el 96,6% de los establecimientos nacionales, el 38,1% de los locales no presentaba información en español y el 42,9% carecía de instrucciones o manuales.
En artículos electrónicos, el 51,4% de los establecimientos que comercializaban estos productos no exhibía código QR de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Además, un 34,7% no contaba con información en español.
Otro hallazgo que requiere atención corresponde a la autenticidad de los productos de marcas conocidas. En La Araucanía, el estudio clasificó como claramente no originales los artículos observados en el 80% de los establecimientos evaluados. En el 20% restante, su originalidad resultaba poco clara.
La propia CNC advirtió que estas observaciones visuales requieren verificaciones especializadas para acreditar eventuales falsificaciones y determinar responsabilidades en la cadena de abastecimiento.
CNC pide fiscalización coordinada
A partir de los resultados, la Cámara Nacional de Comercio planteó la necesidad de implementar una estrategia de fiscalización sistemática, coordinada y focalizada según los riesgos asociados a los productos comercializados.
La propuesta considera fortalecer el trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud, las autoridades sanitarias, el ISP, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la SEC, el SII, Aduanas, la Dirección del Trabajo y la Policía de Investigaciones, además de los municipios y el SERNAC.
El presidente de la CNC, José Pakomio, sostuvo que los controles deben permitir verificar las autorizaciones sanitarias, las patentes municipales, la documentación tributaria y la procedencia de las mercancías.
El dirigente también enfatizó que el objetivo no es cerrar establecimientos ni estigmatizar un modelo de negocio, sino garantizar que todos los proveedores cumplan las mismas exigencias legales.
Los resultados correspondientes a La Araucanía dejan planteado un desafío para los organismos fiscalizadores: verificar en terreno las condiciones de comercialización, comprobar las autorizaciones exigibles y determinar si las deficiencias observadas corresponden a incumplimientos normativos.
