La investigación impulsada por la Seremi del Medio Ambiente de La Araucanía analizará los sedimentos del sitio Ramsar para cuantificar sus reservas de carbono y estimar las emisiones de gases de efecto invernadero que podrían generarse ante intervenciones humanas.
Un estudio científico desarrollado por la Seremi del Medio Ambiente de La Araucanía busca determinar cuánto carbono puede almacenar el humedal de Monkul y cuál es su contribución a la mitigación del cambio climático. La investigación contempla el análisis de muestras de sedimentos para identificar las reservas de carbono del ecosistema y estimar su potencial de emisión de gases de efecto invernadero.
El trabajo es ejecutado por profesionales de la Unidad de Ecosistemas Acuáticos y Cambio Climático de la Seremi, junto a la consultora Huellas Smart, quienes realizaron muestreos en distintos puntos estratégicos del humedal, ubicado en la zona costera de la comuna de Carahue.
Las muestras fueron enviadas a laboratorio para determinar su composición y características. Los resultados permitirán conocer la cantidad de carbono presente en los sedimentos y evaluar cuánto podría liberarse a la atmósfera frente a eventuales intervenciones humanas o alteraciones del ecosistema.
El estudio se enmarca en la investigación del denominado carbono azul, concepto que identifica el carbono orgánico capturado y almacenado por océanos y ecosistemas costeros, como humedales, marismas y manglares. Estos ambientes cumplen una función relevante en la regulación del clima, debido a su capacidad para retener carbono durante períodos prolongados.
Monkul, un ecosistema estratégico para la conservación
El humedal de Monkul corresponde al sitio Ramsar número 16 de Chile y es el primero de la Región de La Araucanía en obtener esta categoría internacional de conservación. Cuenta con una superficie de 1.380 hectáreas y está conformado por un estuario que integra lagunas, marismas y pajonales ribereños.
Su importancia ecológica también se refleja en la diversidad de especies que alberga. El área registra cerca de 171 especies de flora, entre ellas el mañío de hojas largas (Podocarpus salignus), además de al menos 134 especies de fauna. De estas últimas, 80 corresponden a aves acuáticas y 13 a especies migratorias.
El humedal también constituye un hábitat para especies vulnerables, como la nutria de mar, y representa una fuente de recursos y sustento para las comunidades mapuche que habitan el territorio costero de Carahue.
En este contexto, determinar su capacidad de almacenamiento de carbono permitiría incorporar nuevos antecedentes científicos sobre los servicios ecosistémicos que proporciona y la importancia de proteger sus condiciones naturales.
Resultados estarán disponibles en diciembre
La seremi del Medio Ambiente de La Araucanía, Paula Castillo Castilla, destacó la relevancia de contar con información científica para fortalecer las políticas de conservación y enfrentar los efectos del cambio climático.
“Este estudio nos permitirá avanzar en el conocimiento científico sobre la capacidad de los humedales costeros para almacenar carbono y su contribución a la mitigación del cambio climático. Como Ministerio del Medio Ambiente, estamos impulsando la generación de información que nos permita comprender mejor el aporte de estos ecosistemas y fortalecer la toma de decisiones en materia de gestión ambiental y conservación de nuestro patrimonio natural”, señaló.
El análisis de laboratorio considera parámetros como carbono, nitrógeno, densidad aparente, pH y carbonatos. Una vez obtenidos los resultados, se realizará el procesamiento estadístico de los datos y la elaboración de un informe técnico a cargo de la consultora Huellas Smart.
La entrega de este documento está prevista para diciembre y permitirá disponer de una primera estimación técnica sobre las reservas de carbono del humedal.
La autoridad regional agregó que la investigación también contribuirá a la implementación de los compromisos establecidos en el Plan de Acción Regional de Cambio Climático, en el marco de la Ley Marco de Cambio Climático.
De esta manera, el estudio busca aportar antecedentes concretos para comprender el papel de los humedales costeros de La Araucanía frente al calentamiento global y fortalecer las medidas destinadas a proteger estos ecosistemas.
