Desde la entidad gremial señalan que el grave problema de seguridad que afecta al país y al sector transporte de carga, involucra al gobierno, al Congreso, a las fuerzas de orden y al sistema judicial. También apuntan a la ausencia de una estrategia contra el crimen organizado y penas bajas que no inhiben este tipo de hechos delictuales.
Dos camioneros que transitaban esta madrugada por la ruta 5, a la altura de Collipulli, en la región de La Araucanía, fueron obligados por un grupo de violentistas a abandonar sus vehículos, los que posteriormente fueron incendiados.
El hecho fue repudiado por la Confederación Nacional de Transporte de Carga, a través de su dirigente Carlos Bretti, quien es el Presidente de la Federación de Transportistas del Sur (Fedesur), que pertenece a la CNTC.
El personero lamentó lo ocurrido y expresó que «afortunadamente nuestros compañeros salieron ilesos, pero esta es la dramática realidad que vivimos a diario, donde el Estado no es capaz de garantizar la seguridad de nuestros conductores ni nuestras fuentes de trabajo, porque aquí hay un daño profundo a la estratégica actividad que realizamos».
El dirigente gremial agregó que este es un problema estructural del Estado y sus distintos poderes, que carecen de una estrategia común para enfrentar el avance del crimen organizado, que involucra al Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero que muchas veces no conversan entre ellos para coordinar políticas y acciones conjuntas que permitan enfrentar este problema».
Bretti remarcó que «como Confederación hemos planteado medidas y propuestas de proyectos de ley que nos brinden mayor seguridad en las rutas, donde somos escuchados, pero los temas no avanzan, como ocurre con la iniciativa legar para enfrentar el robo de camiones, que implique mayores penas para los autores de estos delitos».
El representante de la CNTC afirmó que «estamos siendo el último eslabón de la cadena de prioridades por parte del Estado y tenemos la complejidad de que nuestras demandas son permanentemente postergadas. Las autoridades no pueden esperar a que haya una nuevo mártir en las rutas para reaccionar y actuar con decisión. Uno ejemplo de esto es que ya van casi tres meses desde que asesinaron impúnemente a 3 carabineros en Cañete y no hay resultados concretos ni detenidos», concluyó Carlos Bretti.
