La familia de Benjamín Ormazábal, estudiante de 17 años, presentó una querella criminal contra el Liceo Camilo Henríquez de Temuco tras la muerte del joven ocurrida el 10 de junio en el establecimiento. La acción legal busca esclarecer si los protocolos de emergencia se aplicaron de manera adecuada y si hubo alguna responsabilidad en el fallecimiento.

Acción legal y respaldo de la comunidad educativa

Más de 40 abogados están patrocinando la querella que fue ingresada en el Juzgado de Garantía de Temuco. En la instancia, distintos miembros de la comunidad educativa y vecinos llegaron con lienzos y globos blancos en memoria de Benjamín, expresando su apoyo a la familia y preocupación por el hecho ocurrido.

La muerte del joven causó gran conmoción y dolor en el liceo, donde era reconocido no solo como alumno sino también como un destacado deportista. Su familia ha solicitado que se realice una investigación exhaustiva para garantizar justicia y prevenir futuras tragedias en establecimientos educacionales.

Investigación y dudas sobre la aplicación de protocolos

El hermano de Benjamín, Ricardo Ormazábal, indicó que el Servicio Médico Legal (SML) calificó el fallecimiento como muerte súbita, pero la familia exige esclarecer si el liceo cumplió con todos los protocolos correspondientes. Por ello, se incluyó en la querella una solicitud para realizar un estudio de histopatología, cuyos resultados se esperan en los próximos seis meses.

Claudio Contreras, abogado patrocinante, explicó que la querella es contra quienes resulten responsables, buscando establecer si hubo alguna omisión en el manejo de la emergencia o en la atención al estudiante. La acción judicial tiene por objetivo proteger el derecho a la vida y seguridad dentro del ámbito escolar.

Respuesta oficial del Liceo Camilo Henríquez

En un comunicado oficial emitido el día de la tragedia, el Liceo Camilo Henríquez afirmó que se activaron los protocolos de emergencia internos. Detalló que el equipo de salud del liceo brindó primeros auxilios y realizó maniobras de reanimación, incluyendo el uso del desfibrilador externo automático (DEA) con que cuenta el establecimiento. Además, se gestionó la atención médica de urgencia, colaborando con los servicios de emergencia.

Importancia de los protocolos de emergencia en colegios

Este lamentable caso vuelve a poner en debate la necesidad de que los establecimientos educacionales cuenten con protocolos claros y personal capacitado para atender emergencias médicas. La comunidad escolar y las autoridades deben trabajar coordinadamente para garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes.

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