La Araucanía recibe a delegados internacionales en Kütralkura
La Araucanía se prepara para recibir a cerca de mil representantes de todo el mundo en un evento que pondrá a Kütralkura en el centro del debate sobre turismo sostenible, patrimonio geológico y cultura ancestral. Del 8 al 12 de septiembre de 2025, el Geoparque Kütralkura será escenario de la 11ª Conferencia Internacional de Geoparques Globales de la UNESCO, reuniendo delegaciones de distintos continentes en las comunas cordilleranas de Curacautín y Lonquimay.
Geoparque Kütralkura: patrimonio geológico y cultural reconocido por la UNESCO
Kütralkura, cuyo nombre en mapudungun significa “piedra de fuego”, es el único geoparque chileno reconocido por la UNESCO desde 2019. Comprende siete comunas: Melipeuco, Curacautín, Lonquimay, Vilcún, Cunco, Lautaro y Curarrehue. Este territorio, marcado por su intenso volcanismo, será anfitrión de jornadas donde se discutirán temas como educación ambiental, turismo sustentable, gestión comunitaria y conservación del patrimonio natural.
El lanzamiento de la conferencia incluyó un recorrido por geositios icónicos como la Laguna Captrén, la lava del Llaima de 1957 y el Túnel Las Raíces, donde habitantes locales, guías de geoturismo y emprendedores pehuenche dieron testimonio sobre la urgencia de preservar los ecosistemas y fortalecer un modelo de desarrollo que integre a las comunidades.
Turismo sostenible y saberes ancestrales en debate global
Entre las vocerías destacaron el gobernador de La Araucanía, René Saffirio, quien calificó el evento como un hito para la región; el presidente de la Asociación de Municipalidades Cordilleranas, Alejandro Cuminao, que subrayó la responsabilidad de los municipios en resguardar el territorio; y representantes pehuenche como Nancy Meliñir y Joaquín Meliñir, quienes resaltaron la importancia de los saberes ancestrales en el cuidado de la tierra.
El encuentro internacional no solo busca posicionar a Kütralkura en el mapa mundial de la UNESCO, sino también poner sobre la mesa las tensiones entre explotación turística y resguardo del patrimonio natural, un debate clave en una región históricamente marcada por la sobreexplotación de recursos.
