La Sociedad de Fomento Fabril, junto a gremios regionales y CORMA, condenó la seguidilla de ataques ocurridos en La Araucanía y Biobío, alertando que la frecuencia registrada podría superar los 300 atentados anuales y llamando a un acuerdo político amplio para enfrentar la crisis.


Escalada de ataques y temor en comunidades del sur

La Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), los gremios de la Macrozona Sur y la Corporación Chilena de la Madera (CORMA) manifestaron una condena categórica frente a los ataques violentos registrados en los últimos días en La Araucanía y Biobío. Según la entidad gremial, estos hechos no solo golpean a empresas y trabajadores, sino que tienen un profundo impacto en la vida cotidiana de comunidades rurales que deben convivir a diario con el miedo y la incertidumbre.

SOFOFA advirtió que la sucesión de atentados evidencia una crisis estructural arrastrada por décadas y que hoy presenta una intensidad inédita. En tan solo una semana, se han reportado múltiples hechos violentos que, de mantenerse este ritmo, podrían proyectar una cifra superior a los 300 ataques anuales, un escenario especialmente alarmante por sus implicancias humanas, productivas y territoriales.

Los gremios recalcaron que esta realidad afecta a trabajadores forestales, agricultores, transportistas, contratistas y vecinos de zonas rurales, quienes han sufrido pérdidas millonarias y un progresivo clima de inseguridad.


Impacto productivo y riesgo para la vida de las personas

De acuerdo con cifras del sector, solo la industria forestal ha registrado más de 500 atentados incendiarios desde 2014. En la última semana se han destruido maquinaria, vehículos, centros de acopio y predios agrícolas en distintos puntos de La Araucanía y Biobío. A ello se suma la presencia de grupos organizados que operan con alto poder de daño y que, según los gremios, elevan el riesgo de incendios intencionales de gran magnitud en plena temporada de calor extremo que se pronostica para este verano.

SOFOFA sostuvo que esta violencia no distingue rubros y que afecta a todas las actividades productivas de la zona, erosionando la confianza en las instituciones, paralizando inversiones, frenando el empleo y obligando a familias completas a vivir con temor. Más allá de la infraestructura dañada, el gremio subrayó que lo más grave es el riesgo directo para la vida de las personas que habitan o trabajan en estos territorios.


Llamado a medidas estructurales y a un acuerdo transversal por la seguridad

La entidad gremial reafirmó que la paz social es una condición indispensable para el desarrollo económico y social del país. En ese sentido, hizo un llamado urgente a avanzar hacia soluciones de fondo que permitan recuperar la seguridad en la Macrozona Sur.

Entre las principales medidas planteadas por SOFOFA se encuentran fortalecer la capacidad operativa del Estado en terreno; mejorar los mecanismos de coordinación interinstitucional; impulsar acuerdos políticos amplios que otorguen estabilidad a las políticas de seguridad; y mantener una condena transversal, clara e inequívoca a la violencia en todas sus expresiones.

El gremio enfatizó que ningún país puede progresar si la indiferencia reemplaza a la esperanza y reiteró que la crisis de violencia en el sur no solo debe ser atendida con urgencia, sino también con visión estratégica y compromiso permanente de todos los sectores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

no estas autorizado para copiar este contenido