Con una ejecución presupuestaria récord, avances históricos en restitución de tierras y nuevos programas de desarrollo, la corporación inicia 2026 consolidando su rol clave en la gestión indígena y el fortalecimiento de los pueblos originarios, en línea con los compromisos del gobierno del Presidente Gabriel Boric.
La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) inició 2026 con un balance que marca un antes y un después en su historia institucional. Durante la última sesión del Consejo Nacional, realizada en Santiago, la entidad presentó resultados históricos de su gestión 2025 y definió las prioridades estratégicas del primer semestre, apostando por una modalidad de operación temprana para acelerar beneficios a las comunidades.
Las cifras no pasaron desapercibidas: 99,4% de ejecución presupuestaria, el mejor desempeño de la institución en los últimos 15 años, consolidando un ciclo de gestión que pone el foco en resultados concretos y medibles para los pueblos originarios.
Tierras, restitución y justicia histórica
Uno de los hitos más relevantes fue la ejecución 100% del Fondo de Tierras y Aguas, establecido en el artículo 20 letra b de la Ley Indígena. Durante 2025 se concretaron 16 compras de tierras, totalizando 8.132 hectáreas, beneficiando a comunidades que esperaron en promedio 19 años por una solución.
En el período 2022-2025, la cifra asciende a 25.696 hectáreas adquiridas, el mejor resultado de los últimos siete años, lo que representa un avance significativo en materia de restitución territorial.
A esto se suman 103 aplicabilidades emitidas en 2025, el mejor balance en 15 años. En el ciclo 2022-2025 se alcanzaron 242 aplicabilidades, lo que equivale a un aumento del 780% respecto del período anterior, reconociendo formalmente problemáticas de tierras y destrabando procesos históricos.
Desarrollo productivo y liderazgo indígena
El Fondo de Desarrollo Indígena también marcó cifras récord, con una ejecución del 98,37%, financiando 258 proyectos de equipamiento básico y fortalecimiento productivo. Estas iniciativas beneficiaron directamente a 743 familias indígenas en distintos territorios del país.
Además, se impulsaron acciones inéditas orientadas al liderazgo y participación de mujeres indígenas, como el Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas, cursos de liderazgo político y la reactivación de un Diplomado desarrollado junto a FILAC y universidades nacionales.
Lenguas indígenas y patrimonio cultural
En el ámbito cultural y educativo, el Fondo de Cultura y Educación alcanzó una ejecución del 99,52%, permitiendo la implementación de 50 nidos lingüísticos y la consolidación de una estrategia nacional de revitalización de lenguas indígenas, alineada con el Plan Decenal de la UNESCO.
Durante 2025 se financiaron 140 iniciativas artístico-culturales y se difundieron contenidos como la serie audiovisual Huellas y Memorias, fortaleciendo la identidad y la transmisión intergeneracional del patrimonio indígena.
Más cobertura territorial y enfoque de género
El Programa Acción Territorial (PAT) cerró el año con un 99,56% de ejecución, ampliando su cobertura a 1.000 familias adicionales. Por primera vez, el programa incorporó a familias Rapa Nui, junto con la realización de 83 talleres de sensibilización lingüística.
En paralelo, CONADI reforzó su compromiso con la igualdad de género, presentando su Unidad de Género, liderada por Sandra Cruces Nahuelhuán, avanzando en la implementación de la Norma NCh3262 y en la creación de la Memoria Digital Histórica (1993-2024).
Un balance que proyecta el futuro
El director nacional de CONADI, Álvaro Morales Marileo, valoró el trabajo conjunto con comunidades, dirigentes y funcionarios, destacando que estos avances son fruto de un esfuerzo colectivo sostenido.
“El Gobierno del Presidente Gabriel Boric cumple, y CONADI está funcionando a máxima capacidad, logrando cifras históricas que no se habían visto en más de una década”, señaló.
Los resultados confirman que la Ley Indígena 19.253 sigue siendo una herramienta clave para el desarrollo indígena, aunque desde la institución reconocen la necesidad de actualizar la política pública para enfrentar los nuevos desafíos, manteniendo el espíritu de reconocimiento, respeto y reparación hacia los pueblos originarios.
