La embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer, visitó la comuna de Collipulli para conocer iniciativas lideradas por mujeres y organizaciones ecológicas que promueven la restauración del bosque nativo y el emprendimiento local con apoyo de la cooperación internacional.


La embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer, realizó una visita a distintas comunas de la Región de La Araucanía, instancia en la que destacó el trabajo comunitario, social y ambiental desarrollado por organizaciones de mujeres y redes ecológicas del territorio.

Durante su agenda regional, la diplomática sostuvo encuentros con el alcalde de Temuco, se reunió con la rectora de la Universidad Católica de Temuco, compartió con mujeres mapuche de Nueva Imperial y visitó la comuna de Collipulli, donde conoció de cerca el trabajo del emprendimiento femenino de cosmética natural “Raíces del Sol” y de la red de protección ecológica “Bosquentrama”.

Proyecto de vivero nativo en el sector El Sol

La visita se concentró en el sector El Sol, donde dirigentes y emprendedoras locales impulsan la construcción de un vivero comunitario, destinado a la producción de especies arbóreas nativas como peumos, arrayanes, canelos y quillay. El proyecto cuenta con financiamiento de la Unión Europea, lo que motivó a la embajadora a conocer su avance en terreno.

En la actividad también participó el delegado presidencial provincial de Malleco, Leopoldo Rosales, quien acompañó a la delegación europea y valoró el impacto de la iniciativa en una zona marcada por los monocultivos forestales y la escasez hídrica.

Resiliencia ambiental y trabajo comunitario

Durante la visita, Claudia Gintersdorfer subrayó la relevancia de este tipo de iniciativas para enfrentar los efectos del cambio climático y los incendios forestales.

“Es importantísimo volver a recrear este bosque nativo en la medida de lo posible. Tiene una biodiversidad mucho mayor, mayor resiliencia frente a incendios y además conserva mucho mejor el agua”, señaló.

Por su parte, Pablo Parra Soto, director de Bosquentrama, destacó la visibilidad que entrega la cooperación internacional al trabajo local. “Es muy positivo que desde la Unión Europea puedan apreciar el trabajo autogestionado. Los esfuerzos de estas mujeres merecen ser visibilizados, replicados y apoyados, por su aporte a la recuperación del entorno de forma comunitaria”, afirmó.

Sueños, apoyo institucional y proyección local

Desde la agrupación Raíces del Sol, su tesorera Paola Reyes valoró el avance del vivero como un anhelo largamente esperado.

“Verlo ahora aquí, listo, es como un regalo muy lindo. Da esperanza y motiva a seguir trabajando. Teníamos el sueño de plantar nativas, pero faltaban los recursos”, expresó.

El delegado presidencial Leopoldo Rosales agradeció la presencia de la embajadora y resaltó la importancia de este tipo de proyectos para la seguridad y el paisaje local. “Es una tremenda iniciativa que nace desde las propias organizaciones. Restaurar el paisaje con vegetación nativa es clave, y valoramos el apoyo económico de Bosques en Llama y de la Unión Europea”, señaló, agregando además la necesidad de avanzar en la pronta aprobación de la Ley de Prevención de Incendios Forestales.

El trabajo desarrollado por las agrupaciones de Collipulli se posiciona como un ejemplo de organización comunitaria, liderazgo femenino y cooperación internacional, orientado a la protección del entorno natural y al fortalecimiento de la resiliencia territorial frente a la contingencia climática.

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