La intervención ilegal afectó ejemplares jóvenes de araucaria dentro del Parque Nacional Villarrica, una especie protegida y clave para el ecosistema. CONAF prepara denuncias ante tribunales y advierte que senderos clandestinos generan daños ambientales irreversibles.
Sendero clandestino dentro del parque: daño directo a una especie protegida
La detección oportuna por parte de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) permitió identificar la afectación y corta ilegal de araucarias en regeneración, evitando un daño mayor y reforzando el llamado a respetar los senderos autorizados en áreas protegidas.
El daño fue detectado por personal de CONAF en dos predios colindantes y al interior del Parque Nacional Villarrica, luego de constatarse la afectación de 22 individuos de araucaria araucana, especie protegida por la legislación vigente, producto de intervenciones realizadas en un sendero privado no regulado que accede sin autorización hacia el sector del volcán Quetrupillán, en la comuna de Pucón.
Según informó la institución, el sendero tiene una extensión superior a los dos kilómetros, atraviesa al menos tres predios y fue construido sin autorización, impactando directamente a individuos jóvenes en proceso de regeneración, con diámetros inferiores a los 10 centímetros. Aunque se trata de ejemplares pequeños, su eliminación representa un daño significativo para la dinámica natural y recuperación de esta especie emblemática del sur de Chile.
Desde CONAF explicaron que la habilitación de accesos clandestinos hacia áreas protegidas constituye una amenaza directa a la biodiversidad, ya que implica remoción de vegetación nativa, compactación del suelo, erosión, fragmentación del hábitat y riesgos adicionales como incendios forestales y expansión descontrolada de actividades humanas dentro de parques nacionales.
CONAF llevará el caso a tribunales y alerta sobre impactos irreversibles
La araucaria araucana, además de su valor ecológico y cultural, está protegida por normativa ambiental, por lo que cualquier intervención sin autorización constituye una infracción grave. CONAF advirtió que este tipo de acciones, muchas veces asociadas a actividades recreativas no reguladas, pueden provocar daños irreversibles en ecosistemas frágiles y comprometer los esfuerzos de conservación a largo plazo.
La institución informó que se encuentra preparando los informes técnicos para presentar denuncias ante el Juzgado de Policía Local de Pucón y el Ministerio Público, con el objetivo de identificar a los responsables del daño ambiental. Asimismo, se reforzarán las labores de fiscalización y educación ambiental para prevenir nuevas intervenciones ilegales en bosques nativos y dentro del parque nacional.
Finalmente, CONAF reiteró el llamado a la comunidad y visitantes a utilizar exclusivamente senderos habilitados, respetar la normativa vigente y comprender que el acceso responsable es clave para la protección de especies amenazadas y la conservación del patrimonio natural del país.
