Las aseguradoras retomaron la comercialización del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales tras el depósito de la nueva póliza por la CMF, abriendo un escenario con doble cobertura vigente y posibles alzas de precios.
La Asociación de Aseguradores de Chile (AACH) informó que las compañías quedaron habilitadas para reanudar la venta del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), luego de que la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) depositara la nueva póliza y esta fuera publicada en el Diario Oficial, completando el procedimiento exigido por la Ley Jacinta.
La comercialización del seguro había sido suspendida de manera transitoria tras la promulgación de la normativa, debido a que las aseguradoras no podían vender pólizas sin adecuarlas a las nuevas coberturas y condiciones legales. Desde el 9 de febrero, las compañías pueden ofrecer nuevamente el SOAP bajo el nuevo marco regulatorio.
Convivencia de pólizas antiguas y nuevas coberturas
La AACH explicó que las pólizas contratadas antes de la entrada en vigencia de la ley mantienen plena vigencia hasta su expiración, prevista en marzo de 2027, generando un escenario de coexistencia entre pólizas con distintos niveles de cobertura.
Antes de la publicación de la norma se vendieron cerca de 270 mil pólizas, las que seguirán rigiéndose por la legislación anterior. “Esto va a implicar una convivencia de coberturas en el país, algo de lo que la ley no se hizo cargo”, señaló Marcelo Mosso, director ejecutivo de la AACH.
Aumento de indemnizaciones y expectativas de precios
La Ley Jacinta incrementa significativamente las indemnizaciones del SOAP. La cobertura por fallecimiento e incapacidad permanente total alcanza las 600 UF por persona, mientras que la incapacidad parcial llega hasta 400 UF. Los gastos médicos hospitalarios tendrán un tope de 600 UF, y los plazos de pago en caso de fallecimiento se reducen a siete días.
Si bien las aseguradoras aún no definen la tarificación, el gremio anticipa un aumento en los precios debido al mayor nivel de cobertura. El mercado asegurador inicia así un proceso de ajuste regulatorio y comercial en un contexto de mayor protección para los asegurados.
