Luego de la salida de Carlos Vallete por mal uso de recursos públicos, concejales pusieron bajo la lupa cerca de $90 millones en asignaciones pagadas al director subrogante. La cifra total observada podría escalar hasta $150 millones, mientras el municipio prepara un informe jurídico.
Un nuevo capítulo de tensión administrativa sacude a la Municipalidad de Temuco. Tras la destitución de Carlos Vallete como director de Salud Municipal, en medio de un sumario por presunto mal uso de recursos públicos, el foco ahora se desplaza hacia los pagos efectuados al director subrogante, Jose Miguel Mella.
Según antecedentes expuestos en el concejo municipal, Mella habría recibido durante tres años y medio asignaciones que, de acuerdo a concejales, corresponderían exclusivamente al cargo titular. El monto total cuestionado bordearía los $90 millones.
La situación fue planteada en la última sesión por el concejal del Partido Socialista, Esteban Barriga, quien advirtió una eventual falta de control interno en la autorización y pago de estas asignaciones.
Asignaciones bajo revisión y posible devolución millonaria
El debate no se limita a un solo funcionario. El concejal republicano y presidente de la comisión de Salud, Pedro Greve, sostuvo que la revisión podría ampliarse a otros casos similares.
De acuerdo a lo expuesto en la sesión, si se suman pagos observados a distintos funcionarios, el monto eventualmente objetado podría ascender hasta los $150 millones.
La interrogante central es administrativa: ¿existía respaldo normativo para que un subrogante percibiera asignaciones diseñadas para un director titular en ejercicio pleno? Y, de no existir, ¿quién autorizó esos pagos y bajo qué criterio?
En paralelo, el asesor jurídico del Departamento de Salud, Ramón Gilbert, anunció la elaboración de un informe técnico que será presentado ante el concejo municipal. Ese documento debería determinar si corresponde exigir devoluciones y eventuales responsabilidades administrativas.
Vacío de liderazgo y presión por concurso público
El caso se desarrolla en un contexto de vacancia en la dirección de Salud Municipal. Concejales han solicitado iniciar a la brevedad un concurso de Alta Dirección Pública para designar un nuevo titular, argumentando que la prolongación de subrogancias podría estar debilitando los controles internos.
Hasta ahora, la administración comunal no ha informado plazos concretos para ese proceso.
El episodio instala una tensión política transversal: oficialismo y oposición coinciden en la necesidad de mayor transparencia y trazabilidad en el uso de recursos públicos. La discusión ya no es solo contable, sino de gobernanza institucional.
Mientras el informe jurídico se encuentra en preparación, la Salud Municipal de Temuco vuelve a estar en el centro del debate, esta vez con preguntas abiertas sobre supervisión, control y responsabilidad administrativa.
