Con una convocatoria que literalmente copó el frontis municipal, la comuna de Pucón celebró sus 143 años con un desfile cívico que reunió a más de 40 organizaciones sociales, educativas, deportivas y culturales.

La jornada no solo estuvo marcada por los homenajes a dirigentes históricos, sino también por un discurso directo del alcalde Sebastián Álvarez, quien puso sobre la mesa los principales desafíos urbanos que enfrenta la ciudad lacustre.

Porque sí, hubo fiesta, identidad y aplausos. Pero también autocrítica y tareas pendientes.

Desfile masivo en el corazón de la ciudad

Cientos de vecinos llegaron hasta el edificio consistorial para participar en la ceremonia aniversario. Con el imponente marco natural del lago y el volcán como postal obligada, organizaciones comunitarias, agrupaciones culturales y las 15 dependencias municipales desfilaron ante una masiva asistencia.

La presencia de autoridades regionales y comunales reforzó el carácter transversal de la actividad. Entre ellas, los alcaldes de Loncoche y Curarrehue, junto a representantes parlamentarios y del Consejo Regional.

Uno de los momentos que más comentarios generó fue precisamente el desfile del propio personal municipal, gesto que fue valorado por asistentes y autoridades invitadas como una señal de identidad institucional y cercanía con la comunidad.

Los desafíos: tránsito, lago y viviendas

En su intervención, el alcalde Álvarez evitó quedarse solo en la celebración y abordó los llamados “problemas de crecimiento” que hoy enfrenta la comuna.

Entre los principales nudos críticos mencionó:

  • El conflicto vial y los atochamientos en temporada alta.
  • La descontaminación del lago Lago Villarrica, conocido ancestralmente como Mallolafken.
  • La necesidad de avanzar en soluciones habitacionales.
  • La diversificación productiva para mejorar la calidad de vida.

El jefe comunal enfatizó que la ciudad pasó de ser un pequeño destino turístico de seis mil habitantes a convertirse en una urbe consolidada, proceso que —según indicó— exige asumir responsabilidades sin buscar culpables históricos.

El crecimiento, en otras palabras, tiene factura. Y ahora toca pagarla con gestión.

Homenaje a quienes sostienen la comunidad

Uno de los ejes más emotivos de la jornada fue el reconocimiento a dirigentes sociales, emprendedores y actores comunitarios que han dedicado años de trabajo voluntario a sus sectores.

Se distinguió a una treintena de vecinos, además de exalcaldes y reconocimientos póstumos que generaron momentos de profunda emoción entre familiares y asistentes.

Dirigentes como Guisela Braatz y Alexis González valoraron el gesto municipal, destacando que el trabajo social muchas veces se realiza de manera desinteresada y silenciosa. El reconocimiento público, señalaron, visibiliza una labor que fortalece el tejido comunitario.

Unidad para enfrentar el verano (y algo más)

El aniversario también dejó una señal política interesante: la propuesta de coordinación intercomunal para abordar los atochamientos estivales en la zona lacustre.

Desde Loncoche se planteó avanzar en soluciones como una eventual ruta por la ribera norte del lago Lago Villarrica, iniciativa que requeriría planificación conjunta y respaldo regional.

El mensaje transversal fue claro: sin unidad territorial, los desafíos estructurales seguirán repitiéndose cada verano como déjà vu versión tráfico eterno.

A sus 143 años, Pucón celebra su historia, honra a sus líderes y, al mismo tiempo, se mira al espejo. La ciudad turística por excelencia del sur no solo quiere seguir siendo postal; quiere convertirse en ejemplo de gestión urbana sostenible.

Porque crecer es bonito… hasta que el taco te recuerda que también hay que planificar.

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