El joven fue retenido tras asegurar que atacaría el establecimiento con un arma de fuego al día siguiente. La policía civil descartó que el involucrado tuviera acceso a armamento registrado.
La tranquilidad de la comunidad escolar en Lautaro se vio interrumpida este jueves cuando la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de la PDI debió desplegarse en un establecimiento de calle Pedro Aguirre Cerda. El procedimiento se activó luego de que un estudiante de 18 años fuera sorprendido intentando saltar el cierre perimetral; al ser consultado por sus pares, el joven manifestó de forma explícita su intención de realizar un tiroteo masivo al día siguiente, señalando incluso a una compañera como su primera víctima.
La «broma» que movilizó a la Fiscalía y la PDI
Tras la denuncia inmediata de la encargada de convivencia escolar, la Fiscalía Local de Lautaro instruyó diligencias urgentes. Los detectives lograron identificar al responsable a través de las cámaras de seguridad del recinto. Al ser interrogado, el estudiante reconoció la autoría de las amenazas, intentando restarle gravedad al asegurar que se trataba de una «broma» para sus compañeras. Pese a sus declaraciones, la PDI procedió a revisar los registros nacionales de armas, confirmando que ni el joven ni su grupo familiar poseían armamento legalmente inscrito.
Responsabilidad digital y consecuencias legales
Desde la PDI reiteraron que este tipo de conductas, aunque sean calificadas como bromas por sus autores, constituyen delitos de amenazas simples que activan protocolos judiciales reales. La institución hizo un llamado a los padres a mantener una supervisión activa sobre el uso de redes sociales y a fortalecer el diálogo con los menores respecto a los riesgos legales de estas acciones. Por instrucción del Ministerio Público, el estudiante quedó apercibido, a la espera de las próximas etapas del proceso judicial en su contra.
