Sueldos impagos, renuncias y licencias médicas han reducido drásticamente el personal de la fundación vinculada a la Universidad de La Frontera, encendiendo alertas por eventuales incumplimientos en proyectos financiados con recursos públicos.
Una compleja crisis laboral atraviesan los trabajadores de Fudea UFRO, situación que podría impactar directamente en la ejecución y rendición de proyectos financiados por organismos públicos como Corfo, Sercotec e Indespa.
Según denuncian los propios funcionarios, la fundación acumula dos meses de sueldos impagos, lo que ha generado un fuerte deterioro en las condiciones laborales, con consecuencias directas en la dotación de personal y la continuidad de los programas en ejecución.
Renuncias, autodespidos y licencias reducen dotación crítica
Hasta hace algunos meses, Fudea contaba con 137 trabajadores. Sin embargo, el escenario cambió drásticamente:
- 17 funcionarios fueron despedidos,
- 10 optaron por el autodespido por incumplimientos del empleador,
- y cerca de 20 se mantienen con licencia médica.
Actualmente, solo 90 profesionales continúan a cargo de proyectos que se extienden hasta el año 2027, lo que —según los trabajadores— hace inviable cumplir con todas las exigencias técnicas y administrativas.
Riesgo de incumplimientos y devolución de recursos
El presidente del Sindicato de Trabajadores de Fudea, Manuel González, advirtió que la falta de personal podría derivar en incumplimientos en las rendiciones, abriendo la puerta a que los servicios públicos exijan la devolución de recursos.
De acuerdo con antecedentes recopilados, las boletas de garantía comprometidas alcanzarían los $16 mil millones, correspondientes a cerca de 150 proyectos que benefician a unos 2 mil emprendedores, desde la región de Ñuble hasta Magallanes.
A ello se suma que la deuda acumulada por sueldos impagos bordea los $240 millones, mientras que —según los trabajadores— los montos asignados por proyecto ya no alcanzan para cubrir los gastos administrativos mínimos.
Llamado a la UFRO y advertencia por debilitamiento institucional
Los funcionarios emplazaron tanto a Fudea como a la Universidad de La Frontera a entregar una respuesta concreta y urgente, advirtiendo que, de mantenerse esta situación, la fundación quedará seriamente debilitada para cumplir sus compromisos con organismos públicos y beneficiarios.
“El impacto no es solo laboral, sino también social y económico”, sostienen desde el sindicato, subrayando que la continuidad de los proyectos y la confianza en la gestión de recursos públicos están hoy en entredicho.
