Señor Director:
Los resultados de la PAES 2026 confirman una realidad que el sistema educativo chileno conoce desde hace años: las brechas de aprendizaje siguen siendo profundas y persistentes. No se trata de una falla de los estudiantes ni de la prueba en sí, sino del modo en que hemos estructurado las oportunidades educativas a lo largo de toda la trayectoria escolar.
Desde la experiencia de Fundación Nocedal, constatamos que los resultados de acceso a la educación superior se explican mucho antes del proceso de admisión. Se construyen en la educación básica y media, en la sala de clases, en la calidad de la enseñanza y en el acompañamiento efectivo a los estudiantes.
La discusión pública suele centrarse en rankings y puntajes, pero deja en segundo plano los factores que realmente inciden en el aprendizaje: la formación docente, el apoyo pedagógico continuo y el desarrollo de habilidades relevantes para el siglo XXI. La PAES 2026 vuelve a mostrar un sistema altamente segmentado, donde los mejores resultados se concentran territorial y socioeconómicamente, limitando las oportunidades de miles de jóvenes con talento.
La evidencia es clara: sin profesores fortalecidos, con tiempo, formación y apoyo para innovar en el aula, no es posible cerrar brechas. Muchas de las reformas de los últimos años han puesto el foco en estructuras e instrumentos, más que en los aprendizajes mismos y en quienes los hacen posibles.
En este escenario, la incorporación responsable de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, puede transformarse en una herramienta de apoyo a la labor docente y a la personalización del aprendizaje, siempre que se implemente con criterio pedagógico y equidad. La innovación, para ser efectiva, debe estar al servicio del aula y no reemplazar el rol insustituible del profesor.
Cerrar las brechas educativas sigue siendo una urgencia nacional. Pero mientras no prioricemos decididamente la formación docente y la calidad de los aprendizajes desde los primeros años, la PAES continuará reflejando, año tras año, las mismas desigualdades de origen.
Atentamente,
Pablo Catoggio
Gerente General
Fundación Nocedal
