Por Jorge Rathgeb Schifferli
Ex Diputado por La Araucanía
Presidente Regional de Renovación Nacional
El último censo aplicado en nuestro país, arrojó según las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas, que la población censada en La Araucanía es de 1.010.410 habitantes.
A pesar de estos números, donde la Región está dentro de las cinco más grandes de todo Chile, quedaron excluidos de la medición, todos aquellos jóvenes que estudian en otras regiones o personas que viven en cualquiera de las 32 comunas y que por razones laborales están en otras zonas diferente a la de su residencia.
Lamentablemente estos factores se suman a la inseguridad que ha existido en el último tiempo que ha provocado un éxodo a otros puntos del país, lo que se traduce en que se eliminen dos escaños de diputados en La Araucanía, uno por la parte sur y otro por la zona norte.
Esta situación es lamentable porque significa menos representación en el Congreso Nacional, lugar donde se discuten las leyes que van en beneficio de la ciudadanía y donde los parlamentarios como lo hice por doce años, marcamos con ahínco y fuerza, los déficit, problemas y realidades de nuestras respectivas regiones.
Si se ratifica y esto se lleva a cabo en el próximo proceso -elecciones a fines del 2029-, será un duro revés para La Araucanía, porque muchos vecinos en especial de los sectores rurales que son los que tienen mayores carencias, dos voces menos que los representen, no estarán en el debate.
Cuando escribo este artículo lo hago como ex diputado, como alguien que vio la importancia de tener representantes de las regiones en la Cámara y ojo para que quede más claro, lo hago de manera transversal, más allá de un partido político o sector, lo hago porque nuestra región necesita mantener la fuerza y los números de representantes en el Congreso.
Ahora como legislador por doce años, en los que tuve 100% de asistencia, solicito de corazón que esto con la participación del Ejecutivo y Legislativo no se ejecute y que prime el sentido común por una Región que requiere no perder sus voces, para así salir de la pobreza, avanzar en seguridad, fortalecer lo social, que es lo que se requiere hoy en día y en el futuro.
