La modernización de la normativa en biotecnología surge como un tema clave para enfrentar los desafíos del cambio climático y potenciar la competitividad del sector agrícola en Chile.
El 9 de enero de 2025, la Comisión de Agricultura del Senado se reunió en el salón de conferencias de SOFO, en Temuco, para debatir sobre diversos aspectos clave de la agricultura nacional, incluyendo el impacto de los reavalúos de predios agrícolas en la competitividad del sector; panorama del trigo: control sanitario de importaciones, gestión de Cotrisa y cadena trigo harina; modernización normativa en biotecnología; desarrollo de infraestructura hídrica y mesa de riego; estado de excepción constitucional y rol de Conadi en la compra de predios afectados por usurpaciones, y; nueva ley de incendios forestales.
En la sesión participó como invitado el director ejecutivo de ChileBio, el Dr. Miguel Ángel Sánchez, quien expuso en el bloque de modernización normativa en biotecnología en un contexto de urgencia para fortalecer la seguridad alimentaria ante la presión de los exacerbados desafíos climáticos, la competitividad del sector productivo y el bienestar social y económico de los agricultores.
“El cambio climático hace urgente modernizar la normativa en biotecnología para desarrollar plantas más adaptadas. Estas técnicas son más precisas, rápidas y accesibles que las herramientas tradicionales, lo que es crucial para enfrentar los desafíos agrícolas actuales”, señaló el director de ChileBio.
El mejoramiento genético vegetal y la biotecnología son herramientas clave para avanzar hacia una agricultura más sostenible. Sin embargo, en Chile su uso sigue limitado por vacíos regulatorios y regulaciones obsoletas, restringiendo los beneficios de estas tecnologías al mercado de exportación de semillas. “Los OGM no son sustancias químicas ni tóxicas; hablamos de genes y proteínas que aportan soluciones sustentables”, enfatizó Sánchez.
A nivel global, más de 200 millones de hectáreas están sembradas con organismos genéticamente modificados (OGM), representando el 12% de la superficie arable del planeta. Los Estados como Argentina, Brasil, China, entre varios otros, están invirtiendo en el desarrollo de sus propios OGM para ser transferidos a los agricultores, aumentar rendimientos y fortalecer la seguridad alimentaria.
Actualizar la normativa en biotecnología es vital para proteger la biodiversidad, fortalecer la seguridad alimentaria y garantizar la competitividad del sector agrícola en un escenario global cambiante.
El Dr. Sánchez concluyó: “El mejoramiento genético vegetal y la biotecnología permiten mejorar los cultivos para el beneficio de las personas y el medio ambiente, contribuyendo a una agricultura más sostenible. La no acción, las restricciones y prohibiciones tienen un impacto… sin el apoyo de la biotecnología para el mejoramiento genético vegetal, se podrían perder variedades y especies de uso tradicional, reducir la biodiversidad, debilitar la seguridad alimentaria y afectar la actividad agrícola de varias regiones del país”.
Finalmente, la Comisión acordó continuar abordando el tema para tratar la implementación de una comisión de biotecnología que permita discutir políticas, regulaciones y estrategias relacionadas con la biotecnología agrícola.
