El establecimiento calificó como “situaciones aisladas” las peleas registradas en su interior y llamó a las familias a informarse únicamente por canales formales.
Comunicado tras la difusión del video
El Liceo Emprender de Temuco emitió un comunicado interno dirigido a sus apoderados, luego de que circulara un video en redes sociales mostrando peleas entre estudiantes al interior del establecimiento. En el texto, la dirección aseguró que los hechos fueron “abordados de acuerdo con el protocolo de convivencia escolar”, recalcando que se trató de episodios aislados y que se promueven “acciones preventivas y de acompañamiento”.
La declaración busca calmar la preocupación de las familias, aunque genera dudas sobre la manera en que se están aplicando las normativas vigentes en materia de convivencia escolar.
Exigencias del Ministerio de Educación
De acuerdo con el Ministerio de Educación (Mineduc), todos los colegios deben contar con un Equipo de Convivencia Escolar y un Plan de Gestión de la Convivencia que incluya medidas formativas, preventivas y permanentes, no solo reacciones frente a hechos de violencia.
Además, la normativa obliga a registrar cada episodio de agresión, tratarlo mediante protocolos y, en los casos que corresponda, aplicar sanciones o derivaciones a instancias externas. El comunicado del establecimiento no detalló si se cumplió con estas exigencias ni qué medidas concretas se adoptaron para dar seguimiento a los hechos.
Ley de Violencia Escolar y vacíos en la respuesta
La Ley N°20.536 sobre Violencia Escolar establece que los reglamentos de convivencia deben ser elaborados y difundidos con la participación de toda la comunidad educativa. En este caso, la respuesta del liceo se limitó a pedir a los apoderados que se informen por canales oficiales y eviten difundir contenidos en redes sociales.
Esta instrucción, si bien busca resguardar la imagen institucional, podría restringir el diálogo abierto entre estudiantes, familias y docentes frente a situaciones que afectan directamente la vida escolar.
Debate pendiente en la comunidad educativa
El comunicado deja la impresión de que la postura del establecimiento es más reactiva que preventiva, sin ofrecer información transparente sobre el funcionamiento de los protocolos internos ni sobre la participación de la comunidad escolar en su elaboración.
La situación plantea un debate más amplio: cómo las instituciones educativas enfrentan los episodios de violencia escolar, qué tan efectivos son sus planes de prevención y hasta qué punto la comunidad tiene un rol activo en fiscalizar y proponer mejoras.
Por ahora, los apoderados esperan que el liceo entregue mayor claridad y garantice que sus protocolos no solo respondan a los incidentes, sino que también aseguren un clima escolar seguro y participativo para todos los estudiantes.

