El transporte y el vestuario impulsan la inflación mensual, mientras bebidas alcohólicas y tabaco registran bajas significativas. Analistas advierten sobre el impacto en la canasta familiar y el consumo.

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre registró una variación mensual de 0,3%, acumulando 3,7% en lo que va de 2025 y 3,4% en los últimos doce meses. Este comportamiento refleja la dinámica de los precios en bienes y servicios esenciales, y su impacto directo en la economía de los hogares chilenos.

Según el reporte, nueve de las trece divisiones de la canasta del IPC aportaron incidencias positivas durante el mes, mientras que tres mostraron disminuciones y una se mantuvo estable, reflejando una combinación de presiones inflacionarias y elementos de contención en algunos sectores.

Transporte y vestuario lideran las alzas

Dentro de las divisiones que impulsaron el IPC, transporte registró un aumento de 0,7%, aportando 0,090 puntos porcentuales (pp.) al resultado general. Este incremento se explica principalmente por ajustes en tarifas de transporte público y variaciones en el precio de combustibles.

Por su parte, vestuario y calzado anotó un alza de 2,6%, lo que contribuyó con 0,063 pp. al índice mensual. El comportamiento de esta división se relaciona con la temporada de cambio de colección y mayor demanda de productos antes del cierre de año.

Otros sectores con incidencia positiva conjunta sumaron 0,249 pp., reflejando ajustes menores en alimentos, educación y recreación, que continuaron su tendencia al alza en los últimos meses.

Bajas en bebidas alcohólicas y tabaco

En contraste, la división de bebidas alcohólicas y tabaco presentó una caída de 2,4%, restando 0,088 pp. al IPC de noviembre. Esta baja podría estar vinculada a ofertas estacionales, promociones comerciales y menor consumo, elementos que amortiguan parcialmente las presiones inflacionarias del mes.

Implicancias económicas para hogares y consumo

El aumento del IPC genera un efecto directo en el poder adquisitivo de las familias, especialmente en gastos de transporte y vestuario, que representan partidas significativas del presupuesto mensual. Los analistas advierten que, si esta tendencia se mantiene, podrían registrarse ajustes en el consumo y presiones sobre la política monetaria del Banco Central, en particular respecto a las tasas de interés y su efecto sobre el crédito y la inversión.

En términos generales, la inflación de noviembre refleja un escenario mixto: mientras algunos sectores muestran incrementos sensibles que afectan directamente la canasta familiar, otros presentan moderación en sus precios, evidenciando la compleja interacción entre demanda, costos y políticas económicas en Chile.

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