En medio de la suspensión de la consulta indígena por un nuevo sistema de tierras en la macrozona sur, autoridades y exintegrantes de la Comisión para la Paz y Entendimiento llaman al presidente electo a no descartar un trabajo construido durante dos años y a considerar a las comunidades como eje central de cualquier decisión futura.
Consulta indígena sigue en pausa y queda en manos de las comunidades
El Gobierno confirmó que la consulta indígena por un nuevo sistema de tierras en la macrozona sur continúa suspendida, proceso que se mantiene en pausa desde hace casi tres meses. La iniciativa, impulsada a partir del trabajo de la Comisión para la Paz y Entendimiento, buscaba generar una propuesta estructural para abordar uno de los conflictos más complejos y persistentes del país.
Desde el Ejecutivo se reiteró que no existe una fecha definida para retomar la consulta y que serán las propias comunidades indígenas las que determinen si existen las condiciones políticas y sociales para continuar el proceso, ya sea bajo la actual administración o durante el próximo gobierno. La suspensión, explicaron, responde a la necesidad de generar mayores confianzas tras el rechazo expresado en diversas zonas de las regiones involucradas.
Aravena llama a no desechar un trabajo construido en dos años
En este escenario, la senadora y exmilitante republicana Carmen Gloria Aravena hizo un llamado directo al presidente electo, José Antonio Kast, para que no deseche las propuestas elaboradas por la comisión. A su juicio, se trata de un insumo valioso que ofrece alternativas concretas para avanzar en la resolución del conflicto en la macrozona sur.
Aravena recordó que su respaldo a las recomendaciones de la comisión tuvo costos políticos personales, incluyendo su renuncia al partido en el que militaba, al no aceptar presiones para rechazar el informe final. “Este trabajo no se puede borrar de un plumazo. Hay años de diálogo, diagnósticos y propuestas que merecen ser consideradas”, ha señalado en distintas instancias.
Críticas políticas y búsqueda de nuevas confianzas
Desde la Unidad de Seguimiento de la comisión, su encargado Fabián Salas explicó que la consulta permanece suspendida precisamente para preparar “mejores condiciones y confianzas con el pueblo mapuche”. Indicó que se realizan evaluaciones periódicas del proceso —cada 15 días— y que la última revisión se efectuó el 4 de diciembre.
Salas detalló que actualmente se están impulsando instancias de coordinación territorial y que se han recibido propuestas de encuentros autoconvocados en 13 comunas de las cuatro regiones involucradas. El objetivo, dijo, es reconstruir confianzas desde el nivel local antes de retomar cualquier consulta formal.
Las propuestas de la Comisión para la Paz y Entendimiento, sin embargo, no han estado exentas de polémica. Desde sectores del Partido Republicano han sido calificadas como “octubristas”, reflejando las tensiones políticas que rodean el futuro del proceso.
Con la consulta en suspenso y un nuevo gobierno ad portas, el debate vuelve a instalarse: si avanzar desde cero o recoger un trabajo previo que, aunque controvertido, buscó sentar bases para una salida institucional y dialogada a un conflicto histórico que sigue marcando a la macrozona sur.
