Senadora Carmen Gloria Aravena valora proyecto de reparación a víctimas en la Macrozona Sur, pero advierte que no basta con gestos simbólicos: piden compensaciones materiales y efectivas.
Aravena reconoce avance, pero pide más justicia
La senadora por La Araucanía, Carmen Gloria Aravena, destacó el proyecto de ley impulsado por el Gobierno que busca establecer un marco de reconocimiento y reparación para las víctimas de la violencia y el terrorismo en la Macrozona Sur. Sin embargo, la parlamentaria advirtió que la iniciativa, si bien es un primer paso institucional, aún resulta insuficiente frente a la deuda histórica del Estado con miles de ciudadanos afectados durante más de tres décadas.
“Este proyecto constituye un avance, pero requiere perfeccionamientos. Es imprescindible incorporar compensaciones por los perjuicios patrimoniales y morales sufridos por las víctimas. Sin eso, la reparación queda incompleta frente a las graves vulneraciones de derechos y libertades fundamentales”, afirmó Aravena.
La reparación no puede ser solo simbólica
Aravena enfatizó que el proyecto debe contemplar no solo un registro oficial de víctimas, sino también reparaciones efectivas que reconozcan el impacto psicológico, social y económico que sufrieron las familias en la Macrozona Sur. Según la senadora, el objetivo permanente de su trabajo legislativo ha sido garantizar una reparación integral que no se limite a gestos simbólicos.
“Este registro es clave. Nos permitirá cuantificar la deuda real que el Estado mantiene con miles de ciudadanos que han sido víctimas del terrorismo. Sin verdad, sin reconocimiento y sin reparación integral, no hay paz posible”, recalcó.
Llamado al próximo gobierno y compromiso con las víctimas
La parlamentaria advirtió que, dado que el proyecto fue ingresado en la recta final del mandato del Presidente Gabriel Boric, el próximo gobierno de José Antonio Kast debe asumir un compromiso claro con las víctimas e ingresar indicaciones que fortalezcan la iniciativa.
Finalmente, Aravena reafirmó su compromiso con una agenda legislativa que enfrente el terrorismo sin ambigüedades y sitúe a las víctimas en el centro de las decisiones del Estado. “La paz no se construye desde la negación del daño, sino desde la justicia y la reparación efectiva”, concluyó.
