Expertos advierten que compartir datos personales con inteligencia artificial puede facilitar suplantaciones de identidad y estafas dirigidas
El nuevo trend viral de pedirle a la inteligencia artificial “hazme una caricatura con todo lo que sabes de mí” está encendiendo alertas entre especialistas en ciberseguridad, quienes advierten que la práctica puede exponer información sensible y facilitar fraudes personalizados contra los usuarios.
La tendencia se ha popularizado en plataformas como Instagram, TikTok y LinkedIn, donde miles de personas suben fotografías y entregan datos sobre su trabajo, familia y rutina diaria para obtener ilustraciones hiperpersonalizadas. Sin embargo, expertos aseguran que esta combinación de imagen y contexto personal puede transformarse en una herramienta valiosa para ciberdelincuentes.
Datos personales: la nueva materia prima del fraude digital
Según la empresa de ciberseguridad Kaspersky, el principal riesgo no está en la caricatura, sino en la cantidad de información que los usuarios entregan durante el proceso. Para obtener resultados más precisos, muchas personas incluyen su nombre, cargo, empresa, ciudad, hábitos, hobbies e incluso detalles familiares, creando un perfil digital extremadamente detallado.
“Un fraude que mencione la empresa donde alguien trabaja o a un familiar resulta mucho más creíble. La exposición acumulada de datos personales puede convertirse en una puerta de entrada para suplantaciones de identidad y estafas altamente dirigidas”, explicó Leandro Cuozzo, analista de seguridad del equipo global de investigación de Kaspersky para América Latina.
Este tipo de información permite diseñar ataques de ingeniería social mucho más convincentes, como correos falsos del “jefe”, mensajes de supuestos proveedores o solicitudes urgentes de familiares, aumentando las probabilidades de que la víctima caiga en la estafa.
América Latina, una región vulnerable a las estafas online
La alerta se refuerza con datos regionales. De acuerdo con el estudio Lenguaje Digital de Kaspersky, casi uno de cada cuatro usuarios en América Latina reconoce que no sabe identificar un mensaje fraudulento, mientras que el 27% admite que no revisa los permisos que solicita una aplicación antes de instalarla.
Los expertos también advierten que el uso de plataformas de inteligencia artificial no solo implica compartir la imagen final. Dependiendo de las políticas de privacidad, las empresas pueden almacenar la foto original, los textos ingresados, el historial de uso e incluso datos técnicos del dispositivo. Parte de esta información podría conservarse para entrenar modelos de IA, lo que significa que el contenido no necesariamente desaparece tras generar la caricatura.
Recomendaciones para reducir el riesgo ciudadano
Especialistas en ciberseguridad recomiendan evitar incluir datos identificables en los prompts, no subir imágenes donde aparezcan credenciales o logotipos corporativos, y nunca compartir información de menores de edad. También sugieren revisar las políticas de privacidad de cada plataforma antes de utilizarla y limitar el nivel de detalle entregado.
Además, se recomienda utilizar correos electrónicos secundarios para registros, activar la autenticación de dos factores y mantener una actitud crítica frente a mensajes inesperados, incluso si parecen personalizados o provenientes de contactos conocidos.
Aunque la tendencia se presenta como una forma de entretenimiento digital, los expertos coinciden en que la creatividad en línea debe ir acompañada de prudencia. En un escenario donde los fraudes se vuelven cada vez más personalizados, cada dato compartido puede convertirse en una pieza clave para un ataque dirigido, con consecuencias financieras y reputacionales para las víctimas.
