Investigadores, agricultores y empresas analizaron en Temuco el potencial productivo y genético de las leguminosas de grano como alternativa sustentable frente al cambio climático y el creciente mercado mundial de proteína vegetal.
Agricultores, investigadores y empresas del sector agroalimentario analizaron en Temuco el potencial productivo y genético de las leguminosas de grano como alternativa sustentable frente al cambio climático y la creciente demanda mundial de proteína vegetal.
Cerca de cincuenta agricultores, técnicos y asesores agrícolas participaron en una jornada realizada en el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola (CGNA), en Temuco, donde se abordaron nuevas perspectivas productivas y científicas para el desarrollo de las leguminosas de grano en la región.
La actividad se desarrolló en el marco del programa Araucanía Agroalimentaria, iniciativa financiada por el Gobierno Regional de La Araucanía, con una inversión de $1.300 millones ejecutados en un período de 24 meses.
Innovación genética y adaptación climática
Durante la jornada se analizaron bases productivas estratégicas, innovación tecnológica, mejoramiento genético y resiliencia de cultivos frente al cambio climático, además de estrategias de manejo agrícola orientadas al mediano y largo plazo.
El gobernador regional René Saffirio destacó que la región posee condiciones para transformarse en un polo de innovación agroalimentaria.
“Hoy tenemos la oportunidad de posicionar a la región como líder en innovación agroalimentaria, articulando ciencia, agricultura y desarrollo económico en torno a un mercado global que crece aceleradamente como el de la proteína vegetal”, señaló la autoridad.
Añadió que el trabajo colaborativo entre centros científicos, agricultores y empresas permite avanzar hacia una agricultura más competitiva, sustentable y con mayor valor agregado.
La proteína vegetal como oportunidad económica
Uno de los focos centrales fue el crecimiento del mercado internacional de proteínas vegetales. Francisco Casalins, representante del consorcio internacional Elementa Foods y su filial chilena SLP, explicó que el consumo global mantiene una expansión acelerada.
Según estimaciones presentadas, el mercado podría duplicarse en la próxima década, alcanzando cerca de 40 mil millones de dólares, escenario que abre oportunidades productivas para los agricultores regionales.
Dirigentes agrícolas valoraron especialmente el potencial del cultivo de lupino como alternativa rentable dentro de la rotación agrícola, especialmente ante el aumento sostenido de costos productivos.
Competitividad agrícola y sustentabilidad
Especialistas del sector coincidieron en que el escenario agrícola actual exige nuevas estrategias frente al alza de fertilizantes y la variabilidad climática.
Julio Jequier, jefe técnico regional de ANASAC, señaló que muchos productores buscan cultivos de menor costo, donde el lupino aparece como una opción viable y competitiva.
Desde el CGNA, sus directivos destacaron la importancia del diálogo transdisciplinario entre ciencia y productores para enfrentar desafíos estructurales del agro en la macrozona sur.
El centro reafirmó además su compromiso con el desarrollo de la tecnología genética GoldenOne-CGNA, innovación orientada a generar cultivos más resilientes, sustentables y con alto contenido proteico.
La iniciativa busca avanzar hacia un modelo de ciencia aplicada conectado con la realidad productiva regional, impulsando el desarrollo económico local mediante conocimiento, transferencia tecnológica e innovación agrícola.
