El presupuesto de Vivienda alcanzará $4,8 billones y contempla recursos para 166.233 nuevos subsidios y obras de reconstrucción. Sin embargo, el desglose evidencia reducciones importantes en asentamientos precarios, subsidios de arriendo, préstamos para sectores medios y proyectos de desarrollo urbano.


El Proyecto de Ley de Presupuestos 2027 contempla un aumento global de 5,8% para el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con un gasto proyectado de $4.816.762 millones. El incremento está asociado principalmente al financiamiento de nuevas soluciones habitacionales y a las obras destinadas a enfrentar los daños provocados por distintas catástrofes.

Pero detrás del aumento general aparece otra realidad. El detalle de las partidas muestra una reasignación de recursos que golpea a programas vinculados con campamentos, arriendo, sectores medios y desarrollo urbano.

La cartera busca asegurar durante 2027 el financiamiento necesario para avanzar en el compromiso de entregar 400 mil viviendas durante el actual periodo de gobierno. Para ello, el proyecto considera recursos para financiar el primer año de 166.233 nuevos subsidios habitacionales, con un gasto fiscal total proyectado de 77,9 millones de UF.

Entre las principales asignaciones aparecen 70.565 cupos del Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios, 25 mil del Fondo Solidario de Elección de Vivienda y otros 22 mil correspondientes al Programa de Integración Social y Territorial.

Reconstrucción concentra una parte importante de los recursos

La emergencia y reconstrucción también ocupan un lugar relevante dentro de la propuesta presupuestaria.

A través del Fondo de Emergencia Transitorio (FET) y distintos programas de inversión urbana se contemplan $162.820 millones para la denominada Inversión Urbana FET.

La Región de Valparaíso recibirá financiamiento para 80 iniciativas de reconstrucción asociadas a los incendios forestales, por un total de $50.879 millones.

En Biobío, en tanto, se consideran siete iniciativas relacionadas con la recuperación tras las inundaciones, con recursos por $26.824 millones.

A ello se suman $84.362 millones destinados a obras de reconstrucción en la zona norte, afectada por los sistemas frontales.

Campamentos y subsidio de arriendo enfrentan recortes

El contraste aparece con mayor claridad al revisar las líneas específicas.

El Programa de Asentamientos Precarios registra una reducción de 48,5% en su línea de complementos a la inversión habitacional. Los recursos pasan desde $25.953 millones considerados en 2026 a $13.356 millones para 2027.

El proyecto, sin embargo, mantiene atribuciones para que los Serviu puedan comprar terrenos, adquirir viviendas de emergencia transitorias, desmontables y reutilizables, además de financiar gastos de traslado para familias incluidas en el Catastro Nacional de Campamentos.

El Subsidio al Arriendo también experimenta una disminución. La partida cae 17,1%, con recursos destinados principalmente a cofinanciar el canon de arriendo de beneficiarios seleccionados durante años anteriores.

La reducción plantea un escenario más restrictivo para nuevos apoyos, en un contexto en que el acceso al arriendo continúa siendo uno de los principales problemas habitacionales para miles de familias.

Menos recursos para sectores medios y desarrollo urbano

Otro de los ajustes importantes afecta a los préstamos estatales destinados a sectores medios y emergentes. Estos recursos disminuyen 25,6%, equivalente a una reducción de $96.641 millones.

En el Programa de Integración Social y Territorial, los préstamos de enlace quedarán restringidos a proyectos de arrastre.

El Fondo Solidario de Elección de Vivienda también incorpora restricciones. En su modalidad colectiva, los recursos del Subtítulo 33 podrán utilizarse para pagar subsidios de obras terminadas, recepcionadas e inscritas a nombre de los beneficiarios, sin permitir anticipos destinados a financiar la ejecución física de los proyectos.

El desarrollo urbano tampoco queda fuera de los ajustes.

La inversión destinada a Resiliencia Urbana y proyectos transversales registra una disminución de 29,5%, mientras que la línea de Vialidad Estructurante cae 24,7% y concentrará sus recursos principalmente en 72 iniciativas de arrastre.

El presupuesto para Parques Urbanos, por su parte, disminuye 8,8%. Aun así, permitirá financiar 18 proyectos de construcción, ocho de ellos nuevos, además de la mantención de la red de parques de la Región Metropolitana.

Como contrapartida, el proyecto incorpora una nueva línea denominada “Plan Eriazo Cero”, que contará con $1.481 millones para recuperar espacios urbanos abandonados.

Un presupuesto que crece, pero redistribuye prioridades

El proyecto presupuestario del Minvu para 2027 presenta así una doble lectura. Por una parte, la cartera incrementa sus recursos generales y concentra esfuerzos en la construcción de viviendas y la reconstrucción de territorios afectados por catástrofes.

Por otra, el detalle de las partidas muestra reducciones relevantes en programas vinculados con asentamientos precarios, arriendo, apoyo financiero a sectores medios y distintas áreas del desarrollo urbano.

La discusión parlamentaria deberá determinar finalmente si estas reasignaciones permiten compatibilizar las metas habitacionales del Gobierno con las necesidades de las familias que requieren apoyo para acceder a una vivienda, mantener un arriendo o mejorar su entorno urbano.

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