La unidad del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena conmemoró cinco décadas desde sus primeros tratamientos, recordando sus inicios, la evolución de la tecnología renal y el vínculo construido entre funcionarios y pacientes.


Con una ceremonia que reunió a funcionarios, exfuncionarios, pacientes y autoridades hospitalarias, la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena conmemoró sus 50 años de trayectoria y atención especializada a personas con enfermedad renal.

La actividad permitió recorrer parte de la historia de una unidad que comenzó a funcionar en 1976, cuando los primeros tratamientos se realizaban en una pequeña sala del quinto piso del hospital y con recursos tecnológicos muy diferentes a los disponibles actualmente.

Durante la ceremonia, el director del HHHA, Claudio Arriagada Momberg, destacó el trabajo desarrollado por los equipos que han formado parte de la unidad durante estas cinco décadas.

En la misma línea, el subdirector médico, Dr. Sergio Castillo Cárdenas, valoró el aporte de quienes participaron en los primeros años y de las generaciones que posteriormente asumieron la tarea de mantener y ampliar la atención.

“Es muy bueno verlos a todos y reconocer a las personas que formaron esto, sin ellos y quienes lo han continuado, esto no habría sido posible. Todos trabajamos para nuestros pacientes, que son lo más importante”, señaló.

Los primeros pasos de la Hemodiálisis en el HHHA

La historia de la Hemodiálisis en el HHHA se remonta a 1976. En aquel entonces, los primeros tratamientos se desarrollaron en un espacio reducido y con equipamiento limitado.

El Dr. Arturo Pinto Zavaleta, uno de los impulsores de la unidad, recordó las dificultades de esa etapa inicial y el impacto que significó incorporar esta alternativa terapéutica a la medicina regional.

“Partimos prácticamente de nada, hicimos la primera diálisis en una salita pequeña, con una máquina que conseguimos pero que, en ese momento, fue algo extraordinario”, recordó.

Con el paso de las décadas, la unidad experimentó un proceso de crecimiento tanto en infraestructura como en equipamiento y capacidad de atención. Al mismo tiempo, la terapia renal incorporó nuevas tecnologías y modalidades de tratamiento.

Actualmente, entre sus prestaciones se encuentra la hemodiafiltración, alternativa terapéutica que permite ampliar las opciones de atención para pacientes que requieren tratamiento renal de manera permanente.

Cinco décadas junto a los pacientes

Más allá de los avances tecnológicos, uno de los principales elementos que han marcado la trayectoria de la unidad es el vínculo entre los equipos de salud y las personas que reciben tratamiento.

Los pacientes que requieren hemodiálisis deben acudir varias veces por semana y permanecer durante horas en cada sesión. Por ello, el acompañamiento y la cercanía adquieren un papel relevante dentro de la atención.

La supervisora de la Unidad de Hemodiálisis, Fernanda Fuentes Garay, explicó que el equipo busca generar un ambiente que permita a los pacientes enfrentar de mejor manera un tratamiento que forma parte de su vida cotidiana.

“Tratamos de que los días sean distintos, de entregarles alguna alegría, ya que llegan con miedo y nosotros tratamos de explicarles el tratamiento, hacerlos parte de la unidad, que se sientan tranquilos y, después de tantos años, muchos ya son parte de nuestra familia”, señaló.

Historias de pacientes que también son parte de la unidad

La historia de estos 50 años también está marcada por las experiencias de quienes han pasado por sus dependencias.

Una de ellas es Génesis Saavedra Carter, quien comenzó a dializarse a los 14 años y permaneció cerca de dos décadas en tratamiento antes de recibir un trasplante renal.

“El personal siempre fue muy bueno conmigo y me tuvieron mucha paciencia. Venir a diálisis también era mi momento de descanso. A veces me sentía mal, pero acá se hacía menos pesado”, recordó.

Su experiencia refleja el vínculo que se desarrolla entre pacientes y funcionarios después de años de tratamiento y atención permanente.

Una historia que comenzó hace medio siglo

María Isabel Araneda, una de las primeras enfermeras supervisoras de la unidad, también recordó sus primeros años de trabajo en Hemodiálisis y el significado que tenía este tratamiento para pacientes que contaban con pocas alternativas terapéuticas.

“Era un servicio tremendo, porque ellos preservan la vida de esta manera. Cada día luchan por su vida y por tener un día más de vida”, señaló.

A cinco décadas de los primeros tratamientos, la Unidad de Hemodiálisis del HHHA atiende actualmente a 19 pacientes crónicos, además de personas hospitalizadas que requieren este tipo de terapia.

El aniversario no solo permitió recordar los inicios de la unidad, sino también reconocer a las generaciones de funcionarios que han contribuido a su desarrollo.

Hoy, los desafíos están vinculados a la incorporación de nuevas tecnologías y a la evolución de la atención renal. Sin embargo, el propósito central se mantiene: entregar una atención especializada y cercana a las personas que dependen de estos tratamientos para continuar con sus vidas.

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