Ricardo Rojas, secretario ejecutivo del gremio agrícola, manifestó preocupación por los efectos de las condiciones climáticas proyectadas para los próximos meses. También llamó a mantener las medidas de seguridad tras nuevos ataques incendiarios en la provincia de Malleco.
La variabilidad climática y las proyecciones de altas temperaturas para el verano mantienen en alerta al sector agrícola de La Araucanía. Así lo manifestó Ricardo Rojas, secretario ejecutivo de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (Sofo), quien advirtió sobre los posibles efectos de las lluvias concentradas en cortos periodos, el impacto en los cultivos y la amenaza de incendios durante la temporada estival.
El representante gremial expresó su preocupación por el denominado fenómeno de El Niño, al que se refirió como “Niño Godzilla”, debido a las condiciones extremas que podrían alterar los patrones climáticos habituales de la región.
“Estoy muy preocupado por este fenómeno, un fenómeno oscilante que viene a desestructurar lo que históricamente estamos acostumbrados”, señaló Rojas, quien describió un escenario marcado por precipitaciones intensas, lluvias que podrían extenderse hasta diciembre y un verano con temperaturas elevadas y olas de calor.
Frente a estas proyecciones, sostuvo que será fundamental coordinar acciones de prevención y mitigación para reducir el riesgo de incendios forestales. En ese contexto, indicó que el sector participa en una mesa de trabajo público-privada junto con autoridades regionales.
Siembras tardías y frutales entre los sectores afectados
En materia productiva, Rojas explicó que las precipitaciones llegaron cuando gran parte de los cultivos ya se encontraba establecida en la región. Sin embargo, las siembras tardías habrían sido las más perjudicadas, por lo que el gremio está observando los posibles efectos sobre sus rendimientos.
El escenario también genera inquietud en el sector frutícola, particularmente en Malleco, donde las lluvias de noviembre y diciembre podrían afectar la calidad de la fruta.
El secretario ejecutivo de Sofo mencionó como ejemplo las cerezas, cuya calidad puede deteriorarse por el exceso de humedad y las precipitaciones durante etapas sensibles de su desarrollo. Esto podría reducir su aptitud para la exportación y obligar a comercializar parte de la producción en el mercado nacional, con menores exigencias de calidad y posibles diferencias de precio.
Aunque el gremio no dispone todavía de una estimación concreta de las pérdidas, Rojas reconoció que podría producirse un efecto negativo en los rendimientos agrícolas y, especialmente, en la producción frutícola.
“Estamos viendo que podría haber un efecto negativo a nivel de rendimiento y sobre todo en fruta”, advirtió.
Sofo pide mantener las medidas de seguridad en la región
La preocupación del gremio también se extiende a la seguridad rural, luego de nuevos ataques incendiarios registrados en la provincia de Malleco.
Consultado por la evaluación de los primeros meses del actual Gobierno en materia de seguridad, Rojas sostuvo que la disminución de los hechos de violencia observada anteriormente estuvo relacionada, a su juicio, con el estado de excepción constitucional, las labores de inteligencia y la detención de dirigentes de organizaciones involucradas en estos hechos.
No obstante, afirmó que los últimos acontecimientos demuestran que el problema continúa presente y requiere mantener la atención de las autoridades.
“Lo ocurrido ayer es un claro ejemplo de que está latente”, señaló el representante de Sofo, quien manifestó su preocupación por la posibilidad de que se retomen acciones violentas que afectan directamente a las actividades productivas.
En ese sentido, planteó la necesidad de que las autoridades mantengan las medidas de seguridad vigentes y refuercen las acciones destinadas a prevenir nuevos ataques.
Rojas recordó que los sectores agrícola y forestal han sido especialmente afectados por hechos de violencia en la región, por lo que consideró fundamental sostener una respuesta institucional que permita proteger a los trabajadores, productores y empresas.
Prevención climática y seguridad, desafíos para el sector productivo
Las proyecciones climáticas y los episodios de violencia configuran dos desafíos para el desarrollo de la agricultura en La Araucanía. Mientras el sector monitorea los posibles daños en cultivos y frutales, también busca fortalecer la coordinación público-privada para enfrentar los riesgos de incendios durante el verano.
Por ahora, Sofo señaló que no existe una cifra consolidada sobre el impacto económico que podrían tener las precipitaciones en las cosechas. La magnitud de los efectos dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas y de su incidencia en las distintas etapas de producción.
