El proyecto contempla 2.516 metros de línea subterránea de media tensión trifásica en la Ruta 181. La iniciativa busca mejorar la estabilidad del suministro eléctrico en un sector expuesto a dificultades durante los episodios de mal tiempo.


Una obra destinada a fortalecer la continuidad del suministro eléctrico en sectores rurales de Malleco desarrolla Frontel en la Ruta 181, entre las comunas de Curacautín y Lonquimay. El proyecto contempla la instalación de 2.516 metros de línea de media tensión trifásica subterránea y fue presentado a autoridades durante una visita técnica en terreno.

La actividad permitió conocer las características de la intervención y revisar el avance de los trabajos, que forman parte de las soluciones que Grupo Saesa ha implementado desde 2019 para reforzar la infraestructura eléctrica en distintos puntos de su zona de concesión.

El soterramiento busca reducir la exposición de las redes a factores climáticos y otras condiciones territoriales que pueden afectar el funcionamiento del sistema eléctrico, especialmente durante el invierno.

Una alternativa para enfrentar las interrupciones del suministro

El gerente zonal de Frontel Malleco, Miguel Palacios, explicó que la iniciativa responde a la necesidad de mejorar la calidad y continuidad del servicio para los clientes de Curacautín y Lonquimay.

El ejecutivo señaló que el soterramiento rural constituye una alternativa que la empresa evalúa de acuerdo con las condiciones técnicas y territoriales de cada sector, como parte de un conjunto de medidas destinadas a fortalecer la resiliencia de la red.

Durante el recorrido, los equipos técnicos también abordaron las condiciones de ejecución de los trabajos y la coordinación requerida con Vialidad, municipios, autoridades y comunidades para desarrollar este tipo de intervenciones en rutas y territorios rurales.

Autoridades destacan impacto para Lonquimay

El seremi de Energía de La Araucanía, Jorge Ratgheb, valoró la ejecución del proyecto y sostuvo que el soterramiento de cables permite avanzar en soluciones para sectores donde las condiciones climáticas han generado dificultades para mantener el suministro eléctrico.

La autoridad destacó que este tipo de intervenciones contribuye a entregar mayor seguridad y continuidad del servicio a las comunidades que necesitan contar con energía de manera permanente.

Por su parte, el alcalde de Lonquimay, Eduardo Yáñez, manifestó su satisfacción por el avance de los trabajos y recordó las gestiones realizadas junto a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), la Seremi de Energía y la empresa.

El jefe comunal indicó que la obra representa el cumplimiento de uno de los compromisos abordados en esas reuniones y que permitirá mejorar la estabilidad del suministro frente a eventos climáticos adversos.

Soterramiento como parte de un plan de fortalecimiento de la red

Desde Frontel precisaron que el soterramiento rural no constituye una solución general para todos los sectores, sino una intervención focalizada que se implementa gradualmente según las necesidades de cada territorio.

Por esa razón, la estrategia se complementa con mantenimiento de redes, control de vegetación, refuerzos de infraestructura y otras medidas destinadas a reducir las interrupciones y mejorar el desempeño del sistema eléctrico.

La experiencia de Grupo Saesa también incluye proyectos de soterramiento en Lebu, en la Región del Biobío; Lomas del Sol, en Los Ríos; y los sectores de Estuarios y El Sargazo, en Los Lagos.

En Curacautín y Lonquimay, la intervención busca aportar mayor estabilidad a una infraestructura esencial para las familias, actividades productivas y servicios que dependen del suministro eléctrico en una zona donde las condiciones geográficas y climáticas representan desafíos permanentes.

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