A cuatro meses del inicio de la campaña de vacunación contra influenza y COVID-19, casi el 64% de la población objetivo en Chile se ha inmunizado. Las autoridades sanitarias apuntan a alcanzar al menos un 85% de cobertura para reducir la carga viral durante este invierno. Aún es tiempo de vacunarse y protegerse frente a estas enfermedades.
Importancia de la vacunación contra influenza y COVID-19 en invierno
Las bajas temperaturas aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias que provocan un alto número de contagios y hospitalizaciones, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Por eso, la vacunación contra influenza y COVID-19 es fundamental para mantener la salud pública.
Avances en la campaña de vacunación contra influenza y COVID-19
Según el Ministerio de Salud, hasta el 6 de mayo de 2025 se habían administrado más de 6,4 millones de dosis contra la influenza, lo que equivale a un 63,9% de la población objetivo. La circulación viral de la Influenza A aumentó al 51,6%, con mayor incidencia en Santiago, Concepción y Talca. Por su parte, Chile mantiene una alta cobertura de refuerzos contra COVID-19 en adultos mayores y personal de salud.
¿Cuál vacuna priorizar: influenza o COVID-19?
La directora de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, Marcela Díaz, recomienda priorizar según el perfil de riesgo:
- Personas mayores de 60 años, con comorbilidades o trabajadores de salud deben priorizar la vacuna contra COVID-19, por su eficacia en reducir hospitalizaciones y muertes.
- Adultos jóvenes sanos, cuidadores o docentes deberían priorizar la vacuna contra influenza para cortar la cadena de transmisión.
Sin embargo, la mejor estrategia es vacunarse contra ambos virus, ya que circulan simultáneamente y pueden generar una alta carga en el sistema de salud.
Beneficios de la vacunación contra influenza y COVID-19
Vacunarse no solo protege a nivel individual, sino que también ayuda a:
- Reducir la gravedad de la enfermedad y hospitalizaciones.
- Disminuir el contagio en personas vulnerables.
- Aliviar la presión en hospitales y centros de salud.
- Prevenir brotes simultáneos de virus respiratorios, incluyendo el virus respiratorio sincicial (VRS).
Actualmente, la coadministración de vacunas contra influenza, COVID-19 y VRS está permitida en una misma visita, facilitando la protección sinergética.
