Desde la Escuela de Psicología de la Universidad Gabriela Mistral advierten que la dependencia a plataformas digitales puede afectar la salud mental, los hábitos cotidianos y las relaciones sociales de las personas mayores.

La creciente presencia de las redes sociales en la vida cotidiana no es un fenómeno exclusivo de los jóvenes. Los adultos mayores también están expuestos al riesgo de desarrollar una relación problemática con estas plataformas, especialmente cuando existen factores como la soledad, la falta de actividades significativas o la ausencia de una rutina estable.

La alerta provino desde un artículo del diario español El Mundo, que publicó hace pocos días la nota “Más de la mitad de los ancianos chinos, adictos a TikTok”. Este fenómeno también podría estar presente en Chile, ya que la adicción a las redes sociales puede afectar a personas de cualquier edad, aunque en los adultos mayores existen condiciones que pueden favorecer un uso excesivo, según explicó Fernanda Orrego, directora de la Escuela de Psicología de la Universidad Gabriela Mistral.

Entre los principales factores de riesgo menciona la soledad y la escasez de espacios de interacción social. “La falta de rutina y de otras actividades puede hacer que el día a día empiece a llenarse con el consumo constante de contenido en redes sociales», sostuvo.

Señales de alerta

Detectar una posible dependencia a los dispositivos móviles requiere observar cambios en los hábitos cotidianos. Según la especialista, una de las primeras señales es la pérdida de interés por actividades que antes resultaban atractivas. Por ejemplo, si las personas mayores se muestran menos dispuestas a salir a caminar, compartir actividades en casa o participar en encuentros sociales. Incluso pueden comenzar a descuidar responsabilidades importantes, como asistir a controles médicos o mantener horarios regulares de alimentación y descanso.

Ante este fenómeno, “las familias necesitan estar presentes, compartir y generar espacios de interacción valiosa para que la vida no gire únicamente en torno a este placer instantáneo que ofrecen las redes sociales», concluyó.

Por ello, recomienda fomentar actividades que entreguen sentido y bienestar, además de fortalecer los vínculos familiares y comunitarios. Por ejemplo, participar en actividades recreativas, integrarse a grupos sociales, colaborar en la crianza de los nietos o formar parte de organizaciones comunitarias son algunas de las alternativas que pueden contribuir a mantener una vida activa y equilibrada.

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